imagotipo

Punto de vista

  • Jesús Michel

Jesús Michel Narváez

 

Jueces sin nombre…

 

Pasó de noche. Y nadie se dio cuenta. O por lo menos, es la percepción. ¿Sabe usted los nombres de los jueces federales que obsequiaron las órdenes de aprehensión en contra de Guillermo Padrés Elías y Javier Duarte de Ochoa?

Debe haber alguna razón. Era regla general, a lo mejor no escrita, que se supiera: el juez fulano de tal ordenó la aprehensión de tal o cual. En estas dos ocasiones, los reporteros que cubren el sector judicial hurgaron hasta bajo las piedras para conocer los nombres de los impartidores de justicia y sencillamente fracasaron en sus intentos.

Lo que se me ocurre es que la integridad física de los jueces que están en los dos casos estaría en riesgo y por ello, salvo los agentes policíacos en primer término y posteriormente las defensas de los dos políticos más buscados, habrán de enterarse.

Supongo que ordenar la captura de quienes son señalados por lavado de dinero y delincuencia organizada haría que los juzgadores fueran puestos en peligro. Ya sabemos cómo se las gastan los que tienen el poder del dinero y de las armas. Hace dos días un magistrado federal fue asesinado arteramente.

Son muchos los nombres que se relacionan con ambos personajes y que podrían ser cómplices en actividades ilegales. Es verdad que bajo las normas del nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio todo imputado es inocente hasta que se demuestre su culpabilidad, pero si el río suena es que agua lleva.

La procuradora Arely Gómez se refiere a los jueces como integrantes del Poder Judicial de la Federación. No hay nombres.