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Punto de vista

  • Jesús Michel

Jesús Michel Narváez

 

Prisa en el TEPJF…

 

Casi 150 días después de las elecciones y cuando menos 90 de las impugnaciones ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, sus salientes seis magistrados decidieron desahogar en una sola sesión los tres casos que tenían en “estudio”: las confirmaciones o anulaciones de los comicios en Aguascalientes, Veracruz y Oaxaca.

Constancio Carrasco Daza, María del Carmen Alanís Figueroa, Flavio Galván Rivera, Manuel González Oropeza, Salvador Olimpo Nava Gomar y Pedro Esteban Penagos López, magistrados del TEPJF, terminan su gestión en 8 días. No querían dejar pendientes sus decisiones. Le confirmaron los triunfos a dos panistas-perredistas y a un priísta-verde.

¿Qué orilló a los seis adalides de la democracia a sacar en paquete los pendientes? Nadie lo sabe bien a bien. El caso Veracruz estaba atorado aunque el partido derrotado y su candidato habían aceptado la derrota. ¿Acaso la feroz persecución en contra de Javier Duarte influyó? Con la ratificación del triunfo de Miguel Ángel Yunes Linares, quien todavía no tiene fuero –lo tendrá cuando proteste como gobernador- y las 11 órdenes de aprehensión libradas contra colaboradores de Duarte, seguramente la cadena de amparos se multiplicará.

Jurídicamente, la decisión de los magistrados fue correcta. Sin embargo, me afirman dos juristas en derecho electoral, políticamente dejó un tufo de oportunismo. Podrían haber avalado uno de los casos menos difíciles, como era el de Oaxaca y permitir que los nuevos magistrados, sin compromisos ni vicios de origen, confirmaran o no los argumentos de las impugnaciones.

¿Por qué la prisa?