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Punto de vista

  • Jesús Michel

Jesús Michel Narváez

 

Último Procurador…y primer fiscal…

 

Raúl Cervantes Andrade, senador de la República y antes diputado federal, ha buscado ser protagonista de la historia en México. Solicitó licencia al Senado por un año para estar en condiciones de aspirar a un puesto en la Suprema Corte de Justicia de la Nación como ministro. El Senado no lo dejó pasar. Se le mencionó para convertirse en consejero electoral del INE y solo fue rumor. Ahora es en serio. La propuesta presidencial ya está en la Cámara Alta y es cuestión de horas para conocer la decisión de sus pares. Y junto con la de Cervantes, está la de Arely Gómez González, quien dejaría la PGR y se iría a la Secretaría de la Función Pública.

Todo apunta a un cabildeo de primera. Se anticipa que hoy las comisiones correspondientes dictaminarán las propuestas y serán positivas para que mañana jueves suban al pleno y sean aprobadas.

¿Qué significa el nombramiento de Raúl Cervantes? Nada más ni nada menos que un trabajo de nueve años, porque el próximo se designará por los propios senadores al fiscal general de la Nación, que sustituirá la figura de procurador general de la República.

Cervantes, primo hermano del consejero jurídico de la Presidencia y también del presidente de la CONADE, es un jurista reconocido y experto en diversas materias. Defendió al PRI cuando el IFE le aplicó la multa de mil millones de pesos por la aportación ilegal del sindicato petrolero a la campaña presidencial de 2000. Ha sido litigante y es académico.

Será el último procurador general y al mismo tiempo el primer Fiscal General.