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Punto de vista

  • Jesús Michel

Jesús Michel Narváez

¿Libertad de expresión?..

Criminales actuando: secuestradores de autobuses, incendiarios, agresores a las corporaciones policíacas, robo a comercios, ataque a las vías de comunicación, bloqueos carreteros, asaltos a mano armada y sígale, añádale lo que le venga a la memoria. En esos casos, los elementos de la Policía Federal se retiran, son observadores porque la “libertad de manifestación” y el “respeto a los derechos humanos” están por encima.

Sin embargo, en tratándose de que reporteros, fotógrafos y camarógrafos cumplan con su trabajo de informar, un derecho consagrado en el artículo sexto constitucional, la fuerza se impone, las esposas aparecen, la acusación infundada brota y no hay sanción para el grupo de uniformados que impiden el ejercicio profesional de la libertad de expresión.

David Deloarte, reportero gráfico de El Sol de México y quien acudió junto con un grupo de compañeros de la lente para imprimir sus gráficas de los cuerpos arrojados en el kilómetro 38 de la carretera México-Toluca, fue agredido, detenido, golpeado, esposado y su tarjeta fotográfica fue sustraída. Sus compañeros grabaron los momentos álgidos y distribuyeron el video en redes sociales, lo que propició la reacción de la CNDH, de la CNSP y de la Fiscalía Especializada. En los medios electrónicos se mostró cómo los federales actuaron y abusaron del poder. Cuando un reportero gráfico le pregunta al oficial al mando cuál era el delito para detenerlo, respondió: agresión a la autoridad.

Finalmente Deloarte fue liberado. Pero ¿por qué la PF no actúa de igual manera ante los verdaderos agresores?