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Punto de vista

  • Jesús Michel

Jesús Michel Narváez

Sin llenadero…

Si intentan llamarse víctimas, no les queda el papel. Si pretenden justificar el derroche en aras del “desarrollo estatal”, no tienen perdón de Dios. Si quieren encontrar un mundo de ciegos, fallaron de planeta. Ni cómo tratar de defender lo indefendible. Y dos más se suman a la lista de presuntos saqueadores de las arcas estatales. Roberto Borge Angulo, exgobernador de Quintana Roo, y Gabino Cué, todavía mandatario de Oaxaca, son señalados por vender el 50 por ciento de la reserva territorial, el primero, y de enriquecerse a costa de los pobres, el segundo.

Y no se habla de nimiedades. No, qué va. El de Quintana Roo es denunciado por el daño no solamente del medio ambiente, sino al erario y por la pequeña suma de 22 mil 500 millones de pesos. ¿Qué hizo?.. vendió nueve mil hectáreas propiedad del Instituto del Patrimonio Inmobiliario a sus familiares, amigos y empresarios. Y el de Oaxaca, según el senador Benjamín Robles Montoya, se ha enriquecido de manera inexplicable –yo diría bien explicable- dañando a miles de pobres que se quedaron esperando obras y apoyos.

¿Todos los que están en el poder son corruptos? Parecería que sí. Hace una semana, también el exgobernador de Durango, Jorge Herrera Caldera, recibió el tip y de inmediato buscó el amparó junto con otros 24 de sus excolaboradores. El de Morelos, Graco Ramírez, los de la tribu los Galileos, lo menos que dijeron es que entregó licitaciones de manera directa. No se salvó, por supuesto, Humberto Moreira, aunque haya sido exonerado en España. Claro, Javier Duarte y Guillermo Padrés están en el top-ten.

El Sistema Nacional Anticorrupción no acaba de nacer.