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Punto de vista

  • Jesús Michel

Jesús Michel Narváez

¿Víctima de Trump?…

Ante el huracán que no se convirtió en tormenta tropical, más vale buscar refugio en donde no golpea, tampoco se registran temblores y menos presiones que quitan el sueño. A don Agustín Carstens le ganó el síndrome Murillo: el cansancio. Y además, el interés personal de moverse en los altos niveles del mundo financiero, que es al que pertenece, pesó más que la responsabilidad hacia con México.

Frente a una sorpresiva decisión, el peso la resintió y perdió valor; la Bolsa Mexicana de Valores cayó y el nerviosismo afloró. El gobernador del Banco de México descarta que su partida sea el resultado de desencuentros con la Secretaría de Hacienda o con el Gobierno federal en su conjunto. Sin embargo, los expertos en la materia, expresan que el choque frontal con los responsables de las finanzas públicas no puede ocultarse y quien ha sacado la mejor parte es Carstens, porque sus pronósticos han sido menos desacertados que los de Videgaray o Meade.

Bien a bien no queda claro si su decisión tiene que ver con la confirmación de que Trump asumirá el poder en Estados Unidos y presionará a México como ningún otro presidente allende la frontera norte. Haberla tomado en estos momentos de crisis, de volatilidad, de incertidumbre, con respeto al funcionario, no parece haber sido la mejor. Pero la tomó.

Dice que el capitán no abandona el barco. Sin embargo, ¿cómo se les dice a los que dejan la nave y abordan las lanchas salvavidas?

Y déjeme tocar otro tema de manera breve: me quedé con las ganas de escuchar la noticia que “cimbraría la nación” que había anunciado Miguel Ángel Yunes. Puro blof.