imagotipo

Punto de vista

  • Jesús Michel

Jesús Michel Narváez

Poder femenino…

Con gorros y sombreros; con vestidos y bufandas, todo color de rosa, el mundo femenino se manifestó en contra de Donald Trump. Con un Holywood que mostró la rebeldía y demostró un poder de convocatoria global, millones de mujeres marcharon y protestaron por la forma de pensar, de actuar de quien pretende ser el nuevo emperador.

Washington, Chicago, Boston, Los Ángeles, Nueva York, San Francisco, entre otras muchas ciudades en la Unión Americana; Ámsterdam, París, Londres, Sidney, Berlín, Viena, Roma, en el mundo, registraron las marchas que nunca se habían visto. Un solo apellido: Trump, logró que quienes tenían el sueño pesado despertaran para exigir el respeto a sus derechos como seres humanos, mayoría en el globo terráqueo.

Una muestra de fuerza… tardía, porque ya Donald John Trump está sentado en el que supone es el trono esculpido y tallado a mano para las divinidades. A las mujeres estadunidenses les pasó lo mismo que a los británicos con el Brexit: reaccionaron cuando ya el hecho estaba consumado.

Ayer le comentaba que el discurso de asunción enseñó el tono de alguien que buscaba revivir su Imperio. Hoy los académicos y especialistas en historia, dicen que Trump habló como emperador. Y al revisar el discurso, por supuesto que se hallan las similitudes con aquellos pronunciados por César, por ejemplo.

Se aclaran las dudas de cómo pretende gobernar Trump: ejerciendo el poder, amenazando con su fuerza militar y con el apoyo de los racistas, xenófobos y puristas de la raza.

¿Construirá hornos crematorios?… ¿medirá el tamaño de los cráneos? Señoras y señores: ¡Hitler ha revivido!

E-mail: jesusmicheldir@oem.com.mx

Twitter: @jesusmichelMx