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Punto de Vista

  • Jesús Michel

  • Jesús Michel Narváez
  • ¿Y el drenaje?

Durante gran parte del año en Iztapalapa no hay agua. A veces suena a burla del Gobierno de la Ciudad de México anunciar la condonación de adeudos por el “consumo”, así entre comillas, del vital líquido. Pero también año con año hay zonas de la delegación más poblada de la Capital en las que las inundaciones se repiten. Lo de la madrugada de ayer no fue novedad, aunque sí el número de afectados: casi 6 mil 200 personas que habitan cerca de 2 mil viviendas.

Sin agua potable, pero con exceso de lluvia. Así viven los casi 2 millones de habitantes que gobierna Dione Anguiano, una perredista de hueso colorado. Después del niño ahogado ahora tapan el pozo. Sí, buscan las áreas del drenaje que pudiera estar taponado. El problema es que no lo hallan porque la red del drenaje es insuficiente. Iztapalapa, la demarcación con mayor presupuesto y que durante 9 años fuera el respaldo financiero del señor López, es tierra de nadie. Hay asentamientos irregulares al por mayor. Invasiones impulsadas por grupos políticos. Zonas legales, las menos.

Lo acontecido hace 24 horas fue de tal magnitud que el Ejército implementó el Plan DN-III. Miembros de la Primera Zona Militar acudieron en ayuda de los damnificados. Ellos, los soldados, se metieron en el lodo, la suciedad. No hicieron gestos ni se quejaron. Simplemente cumplían con su deber. La autoridad delegacional apenas si apareció. Nunca está preparada para las emergencias.

Ahora solo falta que los iztapalapenses digan que los militares violaron sus derechos… a la suciedad.