imagotipo

Punto de vista

  • Jesús Michel

Jesús Michel Narváez

Huachicoleros, ¿nuevo cártel?..

Corría el mes de junio de 2016 cuando surgió el mote: huachicoleros. ¿Qué diablos quiere decir? Supuestamente: se les dice así por el surco o huacho que deben hacer para ordeñar los ductos Pemex.  ¿Quién los definió?… pero concediendo sin aceptar que eso signifique, se han vuelto una amenaza para la seguridad nacional. No porque roben en una estación de servicio, sino porque perforan los ductos por los cuales se transportan las gasolinas y diésel.

Los criminales, que lo son, operan en un poblado llamado Palmarito, ubicado a la altura del kilómetro 170 de la autopista Puebla-Orizaba y ahí sentaron sus reales para extraer los combustibles. Más allá de lo que sean o parezcan, su presencia equivale a la de un cártel de criminales que en lugar de vender drogas dañan la economía no solo de Pemex sino de todo el país.

Más aún: pone en riesgo la estabilidad política, económica y social de las zonas en donde perforan los ductos y extraen los combustibles para venderlos a mitad de precios pero sin pagar un céntimo.

Lo ocurrido hace 24 horas en Palmarito muestra que los huachicoleros están armados hasta los dientes y dispuestos a vender cara su zalea. Enfrentar a los militares, dispararles y escudarse en mujeres y niños para no se repelidos, no es de personas con sentido común sino con abuso de poder y de cobardía.

Las informaciones revelaron que los criminales viajaban en 4 camionetas blindadas de fábrica y dos con blindaje doméstico y en ellas llevaban armas largas Ak.47 y cortas de alto poder. En solo 10 meses los huachicoleros se volvieron un reto para las fuerzas federales para las estatales y municipales de Puebla.

¿Nació un nuevo cártel criminal?

E-mail: jesusmicheldir@oem.com.mx

Twitter; @jesusmichelMx