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Punto de vista

  • Jesús Michel

Jesús Michel Narváez

Consecuencias tuiteras…

Cortar de tajo el mal, evita la propagación. Sin embargo, fijarse solamente en la cabeza de la Institución, me parece un exceso. Rodolfo Ríos, procurador de justicia de la Capital, es un respetuoso del derecho. Eso estudió. Es, además, un hombre cuya disciplina hacia su jefe, Miguel Ángel Mancera no se pone en duda.

¿De dónde salieron los tuits que revictimizaron a la joven Lesvy, asesinada en los terrenos de la UNAM?

Es evidente que de las cuentas de la Procuraduría General de Justicia y por ello mismo el titular ordenó bajarlos y desaparecerlos. La duda que impera y no ha sido respondida: ¿lo habría hecho sin la presión ejercida en redes sociales? Supongo que no. Porque casi apostaría y ganaría que Ríos ni siquiera los conoció.

Mancera anuncio que “habrá consecuencias” por la difusión de los tuits que publicaron temas personales de la víctima. ¿De dónde salieron y quién tuvo la peregrina idea de subirlos a las redes sabiendo que se violaba el derecho de privacidad?

Comparto el criterio de Mancera de aplicar medidas correctivas. No sé hasta a quién alcance. Si es el mismísimo procurador, el costo será alto. Pero dejar pasar los hechos sin fijar una postura que represente el respeto de la vida personal de víctimas como se hace con los presuntos criminales, sería un error de graves consecuencias.

Una de las acciones que reivindicaría a Lesvy: localizar y detener a quien la ahorcó con un cable telefónico. Exponer al criminal y saber los móviles. Llevarlo a juicio y que el juez de control aplique la pena que merezca.

No defiendo al procurador. Si las medidas correctivas lo alcanzan, pagará el error de haber confiado las redes sociales personas enfermas.

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