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Punto de vista

  • Jesús Michel

Jesús Michel Narváez

¿Y los gobernadores?…

Hacerse de la vista gorda, representa complicidad. Todo mundo sabe qué bandas operan en las entidades. En los municipios los pobladores se conocen entre sí y son lo mismo compadres que hermanos o tíos. Nadie ignora lo que hace el otro. Los gobernadores cuentan con secretarios de Seguridad que controlan la información. Sin embargo, en Tamaulipas, Guanajuato, Puebla y Veracruz, en donde ocurre el mayor número de ordeñas en ductos, hay ceguera.

El Gabinete de Seguridad Nacional se reunió y acordó dialogar con los gobernadores de las cuatro entidades para reforzar la estrategia que impida a los huachicoleros seguir con su actividad de manera impune. ¿Acaso los mandatarios desconocen lo que pasa en sus estados? Le diría que no.

En Puebla, me informan, durante la pasada administración crecieron de manera exponencial las tomas clandestinas. Bajo el argumento de que se trata de delitos del fuero federal, el exmandatario no actuó con su policía estatal, que por cierto dos de sus secretarios fueron sorprendidos protegiendo a los huachicoleros y hoy están en la cárcel. Claro, porque los agarraron con las manos en el ducto.

Eludir la responsabilidad por la diferencia entre fuero común y el federal, ha acelerado la presencia de aquellos que saben que no serán aprehendidos por los estatales. Incluso, muchos elementos policiales son cooptados por los criminales por lo que actúan a la luz del día y a la vista de los pobladores.

Entiendo que el federalismo imponga restricciones a las autoridades del Gobierno central, pero entregarles a los gobernadores los planes y la estrategia que se van a seguir para frenar el robo de combustibles es poner la Iglesia en manos de Lutero.

E-mail: jesusmicheldir@oem.com.mx

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