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Punto de Vista

  • Jesús Michel

  • Jesús Michel Narváez
  • Dos mujeres, un partido…

Alejandra Barrales o Beatriz Mojica. Ambas buscan la presidencia del CEN del PRD que deja el interino Agustín Basave Benítez, quien hoy hace efectiva su renuncia al cargo y se reintegra la semana próxima a la Cámara de Diputados.

La primera tiene el respaldo del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, y su operador Héctor Bautista, líder de la tribu Alternativa Democrática Nacional (ADN), negocia todo lo negociable para que la senadora con licencia y secretaria de Educación del GCdMx alcance el cargo. La segunda tiene el apoyo de Jesús Ortega, dirigente de otra tribu: Nueva Izquierda, la mayoritaria en el Consejo Político del PRD. Excandidata al Gobierno de Guerrero y derrotada por Héctor Astudillo, se refugió en el CEN del PRD y fue designada secretaria general.

Hoy el cargo que deja Basave despierta los intereses de las dos féminas. En el caso de Barrales se entiende la jugada: podría impulsar a Mancera para convertirlo en el candidato del PRD hacia el 2018. Su mandato de interina del interino terminaría en noviembre de 2017, fecha para la cual ya habrá inclinaciones políticas. De Mojica no queda claro qué seguiría. Ortega no es un convencido de que el Jefe de Gobierno sea el idóneo para competir en las presidenciales, porque prefiere a Silvano Aureoles Conejo, gobernador de Michoacán. Pero esa podría ser la jugada de tres bandas.

Quien quiera que llegue –si no salta la liebre este día-, encontrará un partido despedazado y desmoronándose por lo que tendrá que trabajar con recursos limitados, pocas figuras con presencia y sin aliados formales.