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Punto de Vista

  • Jesús Michel

  • Jesús Michel Narváez
  • INE y el triunfalismo

Desde el cambio de nomenclatura, quienes conforman el Consejo General del Instituto Nacional Electoral han dedicado su tiempo a exponer las bondades del organismo. Ahora mismo se solazan con el trabajo realizado en las pasadas elecciones y otorgan el Vo.Bo. Nada asumen que se haya hecho regular o mal. Todo es de excelencia. Y si bien las diferencias en las elecciones ya no se resuelven a balazos, no es por obra y gracia del INE ni del TEPJF. Es acierto de los ciudadanos.

Qué bueno que tenemos instituciones sólidas aunque hayan sido mandadas al diablo por alguien que recibe recursos públicos de las mismas. Sin embargo, es tiempo de revisar el actuar de los dos entes responsables de la preservación democrática en el país. Porque son 18 personas las que tienen en sus manos la decisión que les venga en gana, “siempre apegadas a derecho”. Con ese argumento, han desconocido lo que los ciudadanos manifiestan en las urnas. Y siempre por presuntos delitos electorales.

Los expertos en derecho electoral sostienen que los 18 personajes representan, por lado a los ciudadanos por cuanto a que son los diputados –depositarios de la voluntad popular- y, por el otro, al Pacto Federal, debido a que son elegidos por el Senado. Son al final del día, los adalides de la democracia.

Se entiende que los 18 inmaculados protagonistas cuentan con una legislación que les otorga facultades por encima de los simples mortales de a pie y eso, según su legal saber y entender, los convierte en una casta de nobles, casi divina. Ni una ni otra son verdad. Tienen el poder entre 7 y 9 años y adiós. ¿No sería mejor aceptar errores y tocar tierra de vez en cuando?