imagotipo

Punto de vista

  • Jesús Michel

Golpes de pecho y lavadas de rostro con… ¡lodo! Eso hace el PAN y en el PRI sencillamente confirman que es un partido reactivo y no activo. El vocero de Acción Nacional en la Cámara de Diputados, Jorge López Martín se descoció con entrevistas. Cuando menos cinco el día de ayer. No crea usted que para hacer propuestas legislativas en la presentación de iniciativas que le ayuden a los mexicanos. No. Simplemente para solicitar a la Procuraduría General de la República utilizar recursos públicos para ofrecer recompensas para la localización de los exgobernadores de Tamaulipas, Tomás Yarrington y Eugenio Flores.

No pide lo mismo para encontrar a Guillermo Padrés Elías. Es repetir el discurso que pretende hacer al PAN como el partido inmaculado. Es un tanto la estrategia de Andrés Manuel López, cuya “honestidad valiente” no justifica su forma de vivir durante 10 años. ¿Y qué hace el PRI?… como los mariachis, ¡callar! Le siguen atizando todos los males de este país. Lo tratan como agencia de colocaciones de criminales. Y no hay una voz, una sola, que desmienta la pureza de los albiazules –colores, por cierto, de la Virgen María-, que hacen ondear la bandera que persigue a los malosos, mientras protege a sus propios malosos.

El diputado López Martín está en todo su derecho y hacer uso de su libertad de expresión. Sin embargo, exigir dinero público para atrapar a dos tricolores y no hacerlo para llegar a un albiazul, demuestra la inequidad en la búsqueda de aplicar la justicia.

¿Y en dónde están los pilotos del PRI?