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Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

Enfundado en el fuero legislativo, el coordinador del grupo parlamentario del PRD, Francisco Martínez Neri, afirma que no permitir que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos interrogue a los soldados por el caso Ayotzinapa, es “poco inteligente”. Sostiene que el no acceder a esa petición “va en demérito de la actividad que realizan las autoridades que imparten justicia, e inclusive las autoridades militares, además de entorpecer la investigación”.

No habla de que las autoridades competentes, en este caso la Procuraduría General de la República, cite a comparecer a Andrés Manuel López Obrador, a Alejandro Encinas, a Jesús Zambrano, a Guadalupe Acosta Naranjo y a Ángel Heladio Aguirre, quienes tendrían mucho qué decir sobre la postulación de José Luis Abarca, quien en funciones de alcalde de Iguala permitió que el crimen organizado y los narcotraficantes se apoderaran del municipio; y que de los otros mencionados, dieron oportunidad para que regiones del Estado fueran controladas.

¿Por qué enderezar los obuses en contra de los militares y no hacia los verdaderos responsables, según se advierte en declaraciones, publicaciones e investigaciones?

A los perredistas se les da con suma facilidad acusar a otros y olvidarse de que ellos fueron partícipes directos en los eventos en comento. El señor Martínez Neri parecía una persona sensata. Quizá por ser académico se queda en el aula, como lo hicieron Salvador Jara en Michoacán y Rogelio Ortega en Guerrero. Se demuestra que los académicos no funcionan en la política.