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Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

Algo no funciona bien o alguien está decidido a quitarle las facultades al Poder Ejecutivo y de paso al Judicial de la Federación. Sí, los senadores y diputados, los legisladores que discuten, dictaminan y aprueban o rechazan leyes, le están buscando tres pies al gato sabiendo que es hidráulico.

Por qué le digo esto. Dos temas en una cuantas horas me llevan a la reflexión. Los senadores del PRD quieren proponer la terna de aspirantes a cada vacante que tendrá la Suprema Corte de Justicia de la Nación, lo que terminaría con el monopolio del Ejecutivo; para seguir en la línea de los “duros”, anuncian que buscarán retirar las pensiones vitalicias a los ministros de la Corte.

¡Viva la austeridad!

Probablemente lo que pretendan los señores (ras) senadores –y seguramente también los diputados- es que a ellos se les asigne esa pensión. Aunque, claro, ellos no la necesitan porque ganan lo inimaginable y sin comprobar los gastos. Hasta en tanto no se dictamine y discuta en el Pleno de ambas cámaras las leyes secundarias que cumplimentan la Ley Federal de Transparencia, los coordinadores parlamentarios utilizan los millonarios recursos que les son asignados con absoluta libertad. No están obligados a revelar en qué gastaron los dineros.

Se entiende que desde el Congreso se le busque reducir el poder al Ejecutivo para dejar atrás el presidencialismo. Sin embargo, habría que recordar a los legisladores que entre más débil sea el Presidente en turno, menos posibilidades de tomar decisiones globales se tienen.

¿Entramos ya al semiparlamentarismo? Que yo sepa no se ha votado ese cambio constitucional. Solamente para el recuerdo.