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Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

¿Ilegalidad…?

Hubo desgarramiento de finos trajes. Protestas por la “ilegalidad” en la difusión del video que revela cómo “todo mundo” escuchó los golpes de martillo, el sonido de la cizalla cortando el acero, la música a todo volumen, el “amotinamiento” de los vecinos y el largo, larguísimo tiempo transcurrido entre la desaparición de El Chapo de los monitores de vigilancia.

Tres versiones: el ocultamiento de la información, según el presidente de la Comisión Bicameral de Seguridad, Alejandro Encinas y las de la Procuraduría General de la República –como entidad- y la del Comisionado de Seguridad Nacional, Renato Sales Heredia que hablan de la ilegalidad de la difusión”.

Sales le dice a Encinas: “le reitero que todo este material es aun parte de una investigación y que la información y los trabajos de la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional son estrictamente confidenciales …(…) por ello, los asuntos tratados en el marco de dicha Comisión deben ser manejados confidencialmente y con un alto sentido de responsabilidad”.

Con el debido respeto a la “confidencialidad” valdría la pena ponderar qué es lo importante. ¿Debemos vivir en el engaño o tenemos derecho a la verdad?

Porque pareciera que los mexicanos somos menores edad y no estamos preparados para saber en dónde fallaron los responsables de la fuga del siglo. ¿Alguien tendría que estar tras las rejas además de los ya admitidos en los penales de “alta seguridad”?

Pregunta, con el respeto a la “confidencialidad”, que merecería una respuesta.