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Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

Daño cultural

Recibir una recomendación por “daño del patrimonio cultural de la Ciudad de México”, no debe haberle caído muy bien al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera; porque fue uno de sus empleados, Inti Muñoz, quien estaba al frente del Fideicomiso del Centro Histórico, el que contrató a la empresa Marina, Restauración de Monumentos, presuntamente para darle brillo y terminó opacándola.

Muñoz había sido nombrado por el casi prófugo Marcelo Ebrard y Mancera lo ratificó. Hasta el momento, el exdirector del Fideicomiso no ha sido molestado ni con el pétalo de una rosa, no obstante sus acciones. Como nadie ha tenido a bien explicar qué se está haciendo y quién lo hace, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió la recomendación 34/2015, con motivo de “la violación de los derechos al patrimonio cultural de la Nación y a la información en agravio de la sociedad en su conjunto, por daños causados a la escultura ecuestre del Rey Carlos IV de España, conocida como El Caballito”.

Mientras don Miguel Ángel busca ganar votos mediante programas sociales como Médico en tu casa, el Abogado en tu casa y el ofrecimiento de realizar cirugías plásticas con implantes a las mujeres que han perdido uno o los dos senos por el cáncer de mama y otros que requieren de grandes cantidades de recursos públicos, los trabajos para reconstruir la figura de El Caballito, obra de Manuel Tolsá, van a paso de tortuga y a los ciudadanos no se les informa cuándo y cómo se terminarán.

Cosas que se olvidan.