imagotipo

Puras cosas maravillosas | Entre piernas y telones | Hugo Hernández

  • Entre Piernas y Telones : Hugo Hernández

Dejarse sorprender una vez más

1. Encontrar un teatro lleno, llenísimo, un martes por la noche, con una función que arranca a las 21:45 horas.

2. Darse cuenta que el excelente texto de Duncan Mac Millan llamado Pulmones,w que reseñé hace algunos meses en esta misma sección, no fue una casualidad, pues Puras cosas maravillosas, que este autor ha escrito junto con Jonny Donahoe, hace honor a su título y es una obra m-a-r-a-v-i-l-l-o-s-a.

7. Empezar a seguirle la pista a Sebastián Sánchez Amunátegui, un director estupendo, de quien he visto trabajos sensacionales como Los arrepentidos, Mi Querido Capitán, Criminal, El Loco y la Camisa. Y que aquí, una vez más, sorprende con una propuesta escénica fresca, vital, sin pretensiones, pero absolutamente efectiva.

32. Descubrir el enorme crecimiento actoral que ha tenido Pablo Perroni, pues de papelitos menores en sus primeras obras (hace una década, más o menos), ha saltado siempre hacia arriba en obras como Mi Primera Vez, Solo Quiero Hacerte Feliz y ahora enfrenta no sólo dignamente este monólogo, sino que transmite, emociona, impacta, conmueve al público con un trabajo actoral notable.

168. Emocionarse y sorprenderse como si fuera la primera vez que estás frente a una puesta en escena, y descubres la maravilla que es el teatro, que no requiere más que de una silla, un buen texto, un buen actor y un buen público para ser una experiencia suprema.

294. Estar atento, al 100 por ciento, de cada palabra y de cada acción que sucede en escena, pues en cualquier momento tú puedes ser el siguiente personaje del relato. E incluso ilusionarse cuando, aunque sea por un segundo, el protagonista pasa a tu lado (de todos y cada uno de los espectadores) y juega contigo y sientes que eres su cómplice o testigo en lo que él está viviendo.

777. Descubrirte de pronto pensando en cuál es la mejor respuesta, la correcta, la adecuada a las interrogantes que va lanzando el personaje a los espectadores; y desear que lo que pensaste sea exactamente lo que él dice en escena.

849. Disfrutar de un teatro cómodo, limpio, bien ubicado, como es el Foro Lucerna en el que cada martes se presenta esta obra.

1382. Agradecer a la taquillera, al señor que corta los boletos, a la acomodadora, pues todos te reciben con una sonrisa y son muy amables.

684 903. Ver la cara de quienes están leyendo esta reseña y no entienden con toda exactitud qué es esta lista desordenada de Puras Cosas Maravillosas, pero que se han quedado con la duda y cualquier martes de éstos se dejarán caer por el Foro Lucerna (Milán y Lucerna, colonia Juárez) para dejar que esta m-a-r-a-v-i-l-l-o-s-a obra, les cambie la vida.

/arm