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Que el Estado cumpla

  • Alejandro Díaz

  • Alejandro Díaz

Ningún funcionario del Estado es más celoso de su deber que el encargado de cobrar impuestos. Defiende su quehacer aunque el barco haga agua, aunque la imagen gubernamental mengüe. Ni el responsable de la paz pública pone tanto celo en cumplir su encargo. Podrán bloquear carreteras, puertos y vías de ferrocarril, podrá haber fallecidos en un encuentro mal calculado en el que un grupo anarquista disparó a ambos bandos. Nunca el titular de Gobernación se esmerará para cumplir su deber como lo hace el director del SAT (Sistema de Administración Tributaria).

Desde el 15 de mayo miembros de la CNTE han logrado paralizar la economía de varios Estados mediante bloqueos, tomándole la medida al Gobierno. Desde que se sientan a negociar ya han ganado al no estar dispuestos a levantar los bloqueos si no se les conceden todas sus peticiones. Se colocan en una intransigente posición “negociadora”.

La Secretaría de Gobernación y los gobiernos estatales afirman que ya han levantado varios bloqueos, pero de inmediato surgen otros nuevos y es tarea de nunca acabar. Autobuses, automóviles, camiones de carga y convoyes de ferrocarril se encuentran detenidos por sedicientes maestros convertidos en dueños de vías de comunicación. Vastas zonas del sur de México sufren desabasto, aislamiento y carencias. Han alejado a turistas nacionales y extranjeros, causando desempleo y escasez. Hay quien ha estado varado varios días con productos que no llegan y muchos no pueden realizar actividad productiva alguna.

Ciudades y pueblos por igual sufren resignadamente, en silencio, pues ha habido escasos esfuerzos de la autoridad para solucionar los bloqueos. Los gobiernos municipales, estatales y el federal no han hecho mucho para normalizar la situación. Pequeños productores y comerciantes han perdido ventas cuando no su patrimonio. El comercio baja, el turismo languidece, el desempleo sube y las pérdidas se multiplican.

Pocos políticos levantan la voz para exigir se levanten los bloqueos, mientras otros apoyan y aplauden esta forma particular de protesta. La población está atónita ante la inacción de las autoridades y aunque entiende que se requiere paciencia para evitar la violencia, ya clama por una solución duradera. Ahora ante la pasividad gubernamental han surgido dos iniciativas empresariales que pueden forzar una solución.

Por un lado, plantearon un amparo ante la pasividad gubernamental para obligar al Gobierno federal a actuar, pero la que parece será más efectiva fue la de la amenaza de presentar declaraciones de ingresos “en ceros”. De forma inmediata Aristóteles Núñez, administrador del SAT, declaró que quien lo haga podrá sufrir sanciones hasta de cárcel.

Lo que no ha pensado el Administrador es que sí va a haber muchas declaraciones reales “en ceros” pues la actividad económica se ha visto gravemente afectada. No hará falta falsear declaraciones para dejar de pagar al fisco. Pero aún si algún comerciante se atreviera a forzar su declaración “en ceros”, sería una vergüenza que la autoridad se atreva a ser más estricto con quien protesta de esa forma que con los causantes de los bloqueos.
daaiadpd@hotmail.com