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¿Qué “Grito” nos espera?

  • Rosamaría Villarello

  • Rosamaría Villarello Reza

No es el mejor año para estar optimistas acerca de los festejos por el aniversario de la Independencia de México, con una sociedad polarizada y con grupos que pretenden hacer sus propias ceremonias anti “Grito” oficial.

No será fácil celebrar desde el Palacio Nacional lo que en muchos sectores de la población se percibe como uno de los peores momentos de la política mexicana y en particular de la política exterior, que este septiembre adquiere especial significado por tratarse precisamente de la conmemoración del movimiento independentista mexicano frente a una nación extranjera; cuando en nuestro consciente está tan presente la visita del candidato republicano estadunidense.

Sin embargo, sabemos que la gran población asistirá al Zócalo y a otras plazas del país a refrendar, con gran entusiasmo, un acontecimiento que año tras año se renueva como una forma de reafirmar nuestra vocación y orgullo de mexicanidad, que será también patente durante el famoso Desfile Militar del 16.

Orgullo y dignidad nacionales. Palabras que podrían hoy oírse como pasadas de moda, pero que en estos días adquieren nueva significación frente a agresiones externas. Por eso debemos estar unidos, hoy más que nunca, sin histerismos, sin dejarnos amedrentar y con el objetivo de conjuntar esfuerzos para fortalecer al país.

En esta semana el exrector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, hablaba, en una conferencia, de que México debe desplegar todas sus potencialidades: “Necesitamos echarnos para adelante, no podemos simplemente quedarnos sintiéndonos mal porque nos han ofendido, insultado y difamado”.

Una exhortación que adquiere otra dimensión desde el foro en que se hace y de quien la hace, dirigida a las universidades públicas que deben tener un papel protagónico para que “se estructure una ofensiva intelectual y académica” en caso de que Trump llegue a la Presidencia de Estados Unidos. Y sentencia: “Nuestro talento se expresa en nuestro trabajo académico, cultural y científico”.

La coordinadora del Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la UNAM mencionaba, en la misma conferencia, de los más de 17 mil estudiantes unamitas que están realizando una actividad académica en ese país, cifra en sí importante porque refleja el amplio intercambio que existe con las universidades del norte que como este puede estar en peligro de desaparecer y una prioridad es que habrá que refrendarlo.

Hay muchos espacios desde los que podemos aportar, según nuestras actividades y quehaceres, pero al que se refiere el Dr. De la Fuente, es el que nos permitirá vincularnos con los nombrados sectores pensantes de otros países, como una forma de crear una ofensiva intelectual, sobre todo entre todos aquellos y no solo los mexicanos, que han sido ofendidos y despreciados por Trump.

El festejo de la Independencia es la mejor arena para lanzarnos contra una embestida que ni un muro la va a detener, que por cierto ya existe. Gane o no ese candidato. Aunque el daño ya está hecho, no podemos borrar fronteras, máxime con los millones de connacionales que viven en Estados Unidos. Son lazos que entre los mexicanos de adentro y “de afuera” deben prevalecer sobre cualquier proyecto político. Seguramente muchos “Gritos” se darán allá.