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¿Qué hizo Enrique Peña Nieto en la península arábiga? | Acontecer político | José Luis Camacho Vargas

  • José Luis Camacho

A 45 años de la disminución de la mayoría de edad en nuestro país de 21 a 18 años.

Ha concluido la visita de Estado que el presidente Enrique Peña Nieto realizó por cuatro de las 14 naciones que integran el llamado Medio Oriente, región que se caracteriza por su prosperidad económica y estabilidad política y con la que México se encuentra decidido a renovar sus mecanismos de diálogo político e intercambio económico.

Para ello, como no sucedía desde la administración del presidente Luis Echeverría Álvarez, el Primer Mandatario mexicano se trasladó más de 15 mil kilómetros para entrevistarse personalmente con los jefes de Estado de estas cuatro monarquías y transmitirles los alcances y beneficios de las reformas que en materia energética, de competencia económica y de telecomunicaciones se han aprobado recientemente en nuestro país y las oportunidades que ellobrinda.

Antecedido por una serie de acuerdos con el Consejo de Cooperación de los Estados Árabes del Golfo y la apertura de embajadas en Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, México demostró su franca disposición por llegar a acuerdos de largo aliento con las naciones árabes.

Y es que mientras el mundo se ve sacudido por la inestabilidad, incertidumbre y especulación ocasionadas por la baja en el precio del petróleo, elevación de las tasas de interés en los Estados Unidos, fortalecimiento del dólar y desaceleración de la economía china, México no pierde tiempo ni se deja llevar por la tendencia alarmista y en su lugar redobla esfuerzos en la implementación de las reformas transformadoras, las cuales han sido fuente de cuantiosas inversiones y creación de miles de empleos.

México no está en crisis. Se trata de una verdad de Perogrullo al analizar los indicadores económicos y disciplina financiera con la que se ha conducido nuestro país. Sin embargo, no ha faltado quien, desinformando a la gente, tergiversa la información y pretende hacer creer que la nación mexicana está al borde del colapso. Nada más falso.

Aun en los últimos meses de precio alto de petróleo, el Gobierno mexicano comenzó con la despetrolización de la economía a través de una reforma hacendaria-social que ha permitido elevar la tasa de recaudación, al tiempo de incrementado el número de contribuyentes. Asimismo, visionariamente contrató la cobertura petrolera que nos permite recibir más dólares por nuestro petróleo.

Se trata de medidas que han hecho posible que las finanzas públicas cuenten con mayores herramientas para hacer frente a la debacle del petróleo, sin que ello signifique parálisis gubernamental ni recortes brutales en rubros como la inversión social y la infraestructura.

En su lugar, se han implementado acciones audaces que han permitido estrechar la colaboración con los sectores privado y social de la economía, creando un círculo virtuoso de trabajo.

Y como parte de estas medidas audaces se encuentra la visita presidencial a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar, cuyo balance preliminar arroja resultados muy positivos para las y los mexicanos.

Estamos hablando de un conglomerado de alrededor de 35 millones de habitantes, cuyo poder adquisitivo es el más alto del mundo y su margen de inversión, gracias a los llamados fondos soberanos provenientes del petróleo, se ubica como uno de los más amplios del sector financiero.

Energía, desarrollo de infraestructura, agricultura, desarrollo inmobiliario, turismo, industria aeroespacial y automotriz, investigación científica, educación y comercio internacional fueron los temas en los que se centró cada uno de los más de 40 acuerdos signados por el jefe de Estado mexicano y sus colaboradores con sus pares árabes.

Acuerdos que en el corto y mediano plazo se traducirán en inversiones, creación de empresas y producción de miles de empleos en suelo nacional.

Se trata de los principales socios comerciales árabes de México y con los cuales aún quedan muchas áreas de oportunidad que desarrollar, y eso lo sabe el presidente Enrique Peña Nieto, quien ha sido el portavoz de una genuina intención por colaborar y generar beneficios mutuos.

Contando con una red de 11 tratados de libre comercio firmados con 46 países, lo que representa un mercado de más de mil millones de personas, México se ha consolidado como un puente natural de comunicación de Asia con América del Norte, América Latina y el Caribe y la región de Asia-Pacífico.

De ese tamaño es la ventaja comparativa que suelo azteca representa frente a otras naciones emergentes, lo cual no se trata solo de una ubicación geográfica, sino sobre todo de una auténtica vocación comercial, política y diplomática desarrollada por la política exterior de México.

Es así como el presidente Enrique Peña Nieto ha regresado a territorio nacional rindiendo muy buenas cuentas a la nación mexicana, resultado de un trabajo bien planeado y perfectamente ejecutado por parte del Servicio Exterior Mexicano y su responsable, la secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu.

Mientras otros países se quedan impávidos frente a la crisis internacional, los Estados que no están en crisis y han hecho su trabajo para garantizar un mayor margen de estabilidad y certidumbre económica, como lo es México, no desaceleran el paso en la búsqueda de mayores oportunidades para su población. Al tiempo.

camachovargas@prodigy.net.mx

Twitter: @jlcamachov

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