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¿Qué nos pasa?

  • Gabriela Mora

¿Es en serio? ¿Nos damos cuenta hasta dónde hemos llegado? Apenas entra el Pato Donald a la Presidencia del vecino país del Norte y especialmente esta última semana México ha vivido dos de los peores eventos que una nación pueda escenificar: el ataque en el Blue Parrot, en Playa del Carmen, y a la Fiscalía contra la Delincuencia en Cancún -con los consecuentes efectos turísticos que los hechos acarrearán-; y la apanicante e increíble “Legión Holk” – comunidad de Facebook a la que pertenecen jóvenes no mayores de 20 años, en ella se dedican a “trolear” celebridades y usuarios, así como incitar a la violencia y apología al odio, y aseguran también estar dándole una lección al mundo…

Para los adultos quizá bastante desconocido, pero hoy nos hemos enterado de que los participantes en estos grupos, que pueden ser de varios estados del país, se hablan en clave y suelen hacer burla de personas y acontecimientos en su mayoría fatales: ha trascendido que Federico, el menor que atacó a su maestra y compañeros en el Colegio Americano del Noreste, podría haber anunciado sus actos por este medio e increíblemente, después del trágico evento, surgieron mensajes en los que algunos usuarios celebraban lo ocurrido.

Hoy, días después y a manera de ejemplo, un mensaje ha trascendido: “La mañana del 18 de enero el día de hoy nuestro colega F…G… efectuó el tiroteo en su colegio, tal y como lo habíamos planeado y con la calibre .22 que ayudamos a comprarle con la colaboración de nuestra amada legión holk (¿?), no nos equivocamos al elegirlo y es que muchos pensaron que se iba a acobardar pero como vemos no nos decepcionó y cumplió (¿?)… DESCANSA EN PAZ F…, vivirás en nuestros recuerdos y moriste como leyenda (¿?)… Alerta Roja Monterrey, para que recuerden a nuestro héroe (¿?)…”.Este fue la aterradora publicación que se encontró en el grupo “Legión Holk” de Facebook, escrita por otro de los más de 150 mil miembros a en edad adolescente que participan en ella.

Ante la impotencia, la frustración, sumidos aun en la incredulidad, pero al intentar igualmente realizar un análisis de la situación han surgido voces de alerta respecto a la existencia de ésta y otras “legiones” en Redes Sociales: comunidades sectarias -terroristas-, mediante las que se exhiben y más aun se promueven actos de violencia y pornografía, además de reproducir fotografías y videos con claros ejemplos de bullying y escarnio de amigos, profesores, compañeros, y hasta familiares, pero no paran ahí, se promueve la criminalidad y la violencia hasta llegar al grado de exhibir fenómenos como el suscitado el pasado miércoles, algo mucho más trascendente al caso de un joven adolescente con alteraciones emocionales, sociales, psíquicas y depresión de la edad… Algo muy común al día de hoy…

En conclusión, como madre de dos jóvenes hoy ya en edad adulta, “adaptada” a las circunstancias de los tiempos y ante un análisis respecto a los errores de la sociedad actual, concluyo: disfrutemos la amistad de nuestros amigos pero no queramos integrar a nuestros hijos al grupo de “amigos”: ellos tendrán el suyo propio y requieren de nuestra autoridad para su formación; ante la necesidad de marcar límites de conducta, cuestionemos sus actos no su persona; URGE retomar valores e invitarlos a expresar sus emociones; demostremos que cada uno de nosotros somos responsables de nuestras vidas y de las consecuencias de nuestro actuar… ante la adversidad y/o fracaso, alentémonos a aprender de la derrota; que sean consientes de su dignidad como personas –dar y merecer-; que conozcan la libertad sin excesos, el respeto por ellos y por los demás, y el amor -en todas sus formas-, como un cimiento para subsistir ante la adversidad… Y algo de lo más valioso que podemos asimilar, COMPROMETIDOS, con ellos y con su entorno; de ello deriva la constancia, la disciplina, la fuerza…

Hay que cambiar… tenemos que ser el cambio e incentivar a nuestros jóvenes para ser parte de él: no hay más responsable de esta situación que la sociedad mexicana en muchos aspectos dependiente, irresponsable y ahora más que nunca, apática…

Hoy, después de los hechos suscitados en este México nuestro durante esta dramática semana, cuyo impacto tuvo la incredulidad de superar al mismísimo “TRUMP…AZO”, me reconozco incapaz de pensar siquiera en el sentir de los padres, hermanos, amigos, compañeros de la maestra y estudiantes atacados, sin omitir por supuesto al entorno de Federico, el protagonista del terror… y ¿qué pensarán de “la diversión” de estas redes sociales?

Hoy, nuestras redes sociales lanzan mensajes como éste: “Hay que revisar las mochilas de sus hijos, y de paso también revisar sus sentimientos, sus necesidades, sus dolores, sus malestares físicos y emocionales…” Me voy por este otro: “La mesa era larga, los abuelos vivos, todos los tíos y primos juntos… Domingo en familia… De niños éramos ricos y no nos dábamos cuenta…” L
gamogui@hotmail.com