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¿Qué pasaría si el Banco de México no controlara la inflación? / Enrique Vera Estrada

  • Enrique Vera

A propósito de una reciente convocatoria que ha realizado nuestro Banco Central respecto a la pregunta de qué pasaría si no controlara la inflación, en este artículo nos avocaremos a contestar tal cuestionamiento.

En primer lugar, hay que mencionar que la inflación en nuestro país ha podido ser doblegada o abatida por dos factores fundamentales: primero, la erradicación parcial de los déficits públicos, que eran financiados con base en una expansión de oferta de dinero por parte de nuestro banco central. Es un hecho que a partir de 1994 el banco Central mexicano se volvió independiente del Gobierno y gracias a ello dejó de ser el banquero del mismo, con un objetivo claramente definido: alimentar a la economía nacional con la cantidad de dinero que fuera la necesaria, evitando que fuera excesiva.

En segundo lugar, la apertura comercial ayudó enormemente a bajar los índices inflacionarios. Es un hecho que México es una de las economías más abiertas del mundo, con cerca de 50 tratados comerciales. Y nos podemos preguntar: ¿en qué repercute la apertura de nuestras fronteras al comercio internacional? En que la apertura propicia que entren nuevas mercancías al país a precios más baratos, y con ello los empresarios nacionales se obligan a bajar sus costos de producción y a ser más eficientes.

De hecho, la idea del comercio internacional es relativamente simple: que el trabajo y el capital se asignen a rubro de actividad donde se tiene la ventaja competitiva, es decir, donde se puede producir en forma más barata y con más calidad. Antes de la apertura comercial, el consumidor tenía que soportar productos y servicios de mala calidad y a precios altos. Ahora, todo ha cambiado: el consumidor tiene un abanico más amplio de dónde escoger a precios cada vez menores. En la era en que la sustitución de importaciones era la práctica común, se cerraron las fronteras a las importaciones, y la mayoría de las inversiones en obras de construcción, las manufacturas e incluso los bienes ligeros eran producidos por empresas del Estado, las cuales eran tremendamente ineficientes, ya que la tecnología era totalmente obsoleta, la mano de obra era poco capacitada y el capital era también viejo y obsoleto. De esa forma, desde aquel entonces se decidió vender a las empresas del Gobierno y dejar que la iniciativa privada se encargara de la mayoría de la producción de bienes y servicios en la economía.

Por su parte, en estos momentos es claro que la baja inflación con que acabará este año se debe ante todo a la caída de las materias primas que importamos, a la apertura comercial y a los bajos salarios que han imperado desde hace muchos años.

Es innegable que el salario de 70 pesos diarios no es inflacionario. Por eso se dice que en muchas ocasiones los sindicatos son responsables de la inflación, la cual desgasta el dinero y merma el nivel de consumo en las familias.

En este 2015 la baja inflación, junto con la elevada generación de empleos, no ha propiciado que se encienda el mercado interno. Y el insatisfactorio nivel de consumo de las familias, que junto con las exportaciones son los motores de la economía, no se debe a que haya falta o escasez de dinero. No. Se debe ante todo a la falta de confianza que hay en el consumidor mexicano.

De igual forma, la inflación es la causa fundamental del desequilibrio externo que experimenta un país. Si los precios en un país determinado son mayores que los que hay en su principal socio comercial, no hay dudad de que habrá déficit en cuenta corriente. Y ello ocurre porque la inflación estimula a las importaciones (pues es más conveniente comprar del extranjero que producir en casa) y a su vez frena las exportaciones, ya que con una inflación más alta, las mercancías salen más caras de producir. De esa manera, es condición necesaria para competir en el mercado internacional contar con una inflación que esté alineada con la inflación mundial.

Y por último, podemos decir que la inflación conduce a una mala asignación de recursos, pues hace que los precios sean cada vez mayores en sectores de la economía que deberían de absorber menos capital y trabajo. De esa forma, estos son algunos efectos perniciosos del incremento de nivel de precios.
enriquevera2004@yahoo.com.mx