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“Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento”

  • De carne y Hueso: Sonya Valencia

Hace seis días, el 12 de noviembre, se celebró el Día Mundial de la Obesidad, fecha, instituida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que tiene como objetivo informar y hacer conciencia en la población mundial sobre el daño que esta condición hace a la salud.

La OMS define como obesidad cuando el índice de masa corporal (IMC), cociente entre la estatura y el peso al cuadrado de un individuo, es igual o superior a 30 kilogramos sobre metro cuadrado. Asimismo, considera que una persona es obesa cuando el perímetro abdominal en hombres es mayor o igual a 90 centímetros y en mujeres mayor o igual a 80 centímetros.

Desafortunadamente, dice la misma organización, la mayoría de las personas que padecen sobrepeso u obesidad no le dan la importancia debida a este padecimiento y mucho menos a las enfermedades relacionadas con él: síndrome metabólico, hipertensión, diabetes, dislipidemias e hígado graso… padecimientos que van a la alza en nuestro país.

Ante esta situación, el doctor Rafael Álvarez Cordero, especialista en obesidad y diabetes, y expresidente de la Federación Mundial de Cirugía de Obesidad IFSO, dijo en el marco del Día Mundial contra la Obesidad, que “El individuo que vive con exceso de peso acepta estar cansado, tener dolores en el cuerpo, fatigarse al caminar, pero lo que no sabe es que su corazón, pulmones, hígado, riñones, huesos y articulaciones están afectados por el exceso de grasa”.
Y agrega que aun con estos síntomas la principal preocupación de estas personas no es la obesidad, sino las limitaciones que sufren en su vida diaria: no se pueden bañar bien, no caben en los asientos del auto, no pueden cruzar la pierna ni cortarse las uñas de los pies, no pueden comprar ropa adecuada, etcétera. Su desazón aumenta al ser discriminadas en todos lados, en la escuela, el trabajo y en la calle, por ejemplo.

Álvarez Cordero asegura que el estilo de vida o el tipo de hábitos y costumbres que posee una persona puede ser beneficioso para la salud. De ahí la importancia de que el individuo con obesidad conozca que con menos kilos tendrá más vida, que un programa inteligente para bajar de peso permitirá que sus órganos internos funcionen mejor, que la química de su organismo mejore, que se sienta más libre, en pocas palabras, que viva más y mejor.

“Por ello es que debemos enseñarle, orientarle y acompañarle en ese camino para perder peso sanamente, sin excesos o remedios mágicos, y de esta manera, pronto se dará cuenta que mientras menos kilos tenga su organismo, tendrá más vida y será más feliz”, afirmó el especialista.

Por su parte la nutrióloga Mónica Hurtado, coautora del libro “Las 24 Nutriólogas de México”, dijo que los hábitos de alimentación son formados desde la infancia, pero pueden ser “reaprendidos” en la adultez, solo es cuestión de querer-TE.

Pero, ¿cómo se puede reeducar una persona obesa para obtener un peso saludable? La nutrióloga Mónica Hurtado dice: “Se sabe que los humanos guardamos cierta emoción con los alimentos, por eso es común que cuando te sientes triste o contento prefieres ciertos sabores. Es sencillo cuando aprendes a identificarlos, nunca es tarde.”

Y para que este reaprendizaje sea más rápido y fácil recomienda hacernos y contestarnos 10 preguntas, las que a continuación les formulo: ¿Desayunas? ¿Diariamente comes dos tazas de fruta y tres de verdura? ¿Bebes al menos un litro y medio de agua natural todos los días? ¿Realizas al menos tres tiempos de comida al día? ¿Cambias el azúcar por algún sustituto de azúcar? ¿Eliges pan integral en lugar de blanco? ¿Eliges bísquet en lugar de concha con nata? ¿Tomas café americano en lugar de chocolate? ¿Bebes agua en lugar de refresco? ¿Caminas al menos 30 minutos de manera habitual?

Como pueden ver, son pequeñas acciones que realizadas diariamente contribuirán a mejorar nuestra salud por medio del control de peso.

Hipócrates decía: “Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento”, una frase que hemos olvidado, pero que deberíamos de tener siempre muy presente para vivir más y mejor, porque a mayor salud, más vida, pero con calidad.