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¿Quién quiere dólares?

  • Federico Ling Sanz

  • Federico Ling Sanz Cerrada

En días recientes hemos observado cómo ha aumentado el precio del dólar. La divisa estadunidense ha rebasado el límite de los 20 pesos por unidad, generando una percepción muy negativa de lo que está pasando en la economía mexicana. El dólar y su tipo de cambio en referencia con nuestra moneda es un indicador importante del estado que guarda nuestra situación financiera. Si bien es preferible tener un tipo de cambio libre y flexible y que reaccione a las circunstancias de los mercados financieros y de la economía, no deja de ser preocupante para muchos sectores, pues las importaciones se vuelven extremadamente costosas.

En mi caso particular, al desarrollar programas educativos en Estados Unidos, evidentemente manejamos precios en dólares. En menos de dos años, nuestra oferta ha incrementado su costo en más de 40 por ciento, simplemente por el tipo de cambio entre el peso y el dólar. La especulación que hay por el eventual triunfo de Donald Trump, es uno de los factores que han desestabilizado todo lo anterior. Pero la pregunta es: ¿por qué es importante el tipo de cambio? Pues yo no soy economista y no pretendo emitir una opinión desde el ámbito de los expertos, sin embargo, puedo hablar en términos personales, como alguien que trabaja en ambos lados de la frontera y todo lo que eso implica.

Traigo esto a cuento porque cuando uno ejerce la función de Gobierno es complicado tener en consideración todos los escenarios, los efectos colaterales, los daños o perjuicios o beneficios que se generan para las personas y a los actores involucrados en dichas decisiones. Al final de cuentas, quien gobierna lo hace para todos, pero siempre habrá grupos de interés que tengan una especial atención en dichos asuntos. El caso del tipo de cambio es uno de ellos. Se me ocurre por ejemplo cuando el Presidente invitó a Donald Trump a Los Pinos pensando solamente en las reacciones que habría en México, pero no tomó en consideración a los mexicanos que vivimos del otro de la frontera, especialmente a aquellos que se encuentran en una posición vulnerable. Son a ellos a quienes más les afectó el tema, porque son quienes tienen mayor probabilidad de sufrir las consecuencias directamente.

El tipo de cambio afecta a mucha gente. A muchos otros no. Les “vale”, como decimos en México. Sin embargo, para todos aquellos que trabajamos a diario con dicha herramienta, es evidente que el costo del dólar nos está “matando”. Y con ello se van también muchas oportunidades. Quizá habrá bastantes personas para quienes no tenga repercusión, pero no deja de ser un tema relevante. Y si para finalizar juntamos ambas cosas, el panorama es negativo y muy desalentador. El eventual triunfo de Trump en las próximas elecciones presidenciales, aunado al deterioro de nuestra moneda, ha terminado por dinamitar los puentes y las plataformas binacionales que –con mucho trabajo– muchos mexicanos estamos tratando de construir entre ambas naciones.

No obstante lo anterior, y aunque no resulte un tema de interés para todos, la integración de México con América del Norte está en juego. Aunque no queramos admitirlo, tenemos mucho más que ganar si logramos una verdadera colaboración conjunta. Como siempre lo hemos dicho, lo que tenemos que hacer es defender nuestro interés, y no nuestra posición. Lo verdaderamente importante viene del interés que tiene México en la región y en el enorme potencial que de allí se deriva y lo que eso puede significar para el futuro. De ahí la importancia de tomar en consideración todos los posibles resultados, aunque no sea un tema que se vea de esa forma.
www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información