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¿Quiénes votaron por el Frente Nacional en Francia?

  • Carlos Siula

Carlos Siula / El Sol de México

Corresponsal

PARÍS, Francia. (OEM-Informex).- ¿Quiénes son los 6 millones de personas que votaron por el Frente Nacional (FN) de Marine Le Pen en las elecciones regionales del domingo último en Francia? Esa es la pregunta clave que se formula la clase política cuando trata de comprender el mensaje que transmiten los 6 millones 018 mil 672 votos (27.73 por ciento) que totalizó “la extrema derecha” en lo que constituye uno de los mejores resultados electorales de sus 40 años de historia.

El caudal obtenido el domingo representa un salto cuantitativo de gran magnitud en relación a los 5 millones 141 mil votos que había cosechado en las elecciones departamentales de marzo. Pero no alcanza a ser un récord histórico porque marca un retroceso de 400 mil votos en relación a los 6 millones 421 mil millones de sufragios que reunió Marine Le Pen en la primera vuelta de la elección presidencial de 2012. (Las diferencias de totales y porcentajes entre esas elecciones obedecen a los distintos niveles de participación).

Una encuesta realizada el domingo por Ipsos Sopra Steria “a boca de urna” permitió realizar un “identi-kit” bastante claro del elector tipo del Frente Nacional. Los rasgos mayoritarios permiten definirlo como un “hombre, más bien joven, obrero y con escasos estudios”, afirma Brice Tenturieur, director de ese instituto de sondeos.

Los resultados de la muestra confirman que los votantes de las listas FN fueron 28 por ciento del total de los hombres que acudieron a las urnas y 23 por ciento de mujeres.

Más de un tercio de esos electores (35 por ciento) son jóvenes que tienen entre 18 y 24 años. Ese resultado es un fenómeno novedoso, pues  —hasta ahora—  el FN tenía dificultades para obtener el respaldo del segmento juvenil. Al mismo tiempo, el partido de Marine Le Pen tiene poco arraigo entre los seniors: solo 20 por ciento de sus electores tienen más de 60 años.

Una de las cifras más significativas demuestra que 36 por ciento de los electores del FN “tienen un nivel de estudios igual o inferior a la escuela secundaria” y solo 14 por ciento posee una licenciatura, diploma que necesita tres años de estudios universitarios.

Socialmente, el partido tiene una fuerte implantación en la clase obrera y media baja: 43 por ciento de sus electores son obreros, 35 por ciento empleados y solo tiene 17 por ciento de ejecutivos. Marine Le Pen tiene razón, en ese sentido, cuando afirma que el FN es el “primer partido obrero de Francia”.

Analizando todos los parámetros que describe la encuesta de Ipsos Sopra Steria, se advierte que  —sorpresivamente—  el perfil del elector tipo del FN no difiere demasiado de lo que era el clásico votante del Partido Comunista entre los años 1945-1985. Esa constatación induce a pensar que el crecimiento de la extrema derecha no obedece a razones ideológicas, sino que más bien “traduce un fenómeno de exasperación y cólera” frente a un cuadro socioeconómico que interpretan como agresivo para sus intereses.

Esa misma encuesta había permitido definir el domingo que el principal factor determinante del voto fue el desempleo para 44 por ciento de los 22 millones de electores que acudieron a las urnas. El terrorismo con 32 por ciento ocupó el segundo lugar de las preocupaciones, seguido por la inseguridad (30 por ciento) y la inmigración (29 por ciento).

Para los votantes del FN, sin embargo, las dos principales motivaciones fueron la inmigración y el tema candente de la inseguridad y la lucha contra la delincuencia.

La cifra más significativa es, probablemente, la que muestra la tasa de fidelidad del electorado frentista: 92 por ciento de los franceses que el domingo depositaron una papeleta FN en la urna ya habían votado por el partido de Marine Le Pen en 2012. Eso significa, además, que la extrema derecha ganó 8 por ciento de nuevos electores en los últimos tres años y medio de Gobierno socialista.