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Radicales antiglobalización / Jorge Sánchez Tello

  • Jorge Sánchez Tello

El concepto de globalización consiste en un proceso universal que afecta a todos los países del mundo, cuyo elemento principal es el mercado, aunque también se basa en los medios masivos de comunicación, fuerza de trabajo, información, conocimiento y tecnología. La globalización permite que las empresas y mercados se relacionen de tal forma que trascienden sus fronteras nacionales y penetran otros mercados, no solo a una escala regional, sino mundial o global.

La globalización es una mezcla de procesos donde se involucran distintas nacionalidades que permite que la economía, política, cultura y la ideología de un país penetre en otros. Es un proceso donde los avances tecnológicos hacen que la comunicación y la relación entre los distintos países del mundo se consoliden en un mercado, una sociedad y una cultura global por medio de una serie de transformaciones económicas, políticas y sociales haciéndolo extenso a todo el mundo. De tal forma, que los métodos de producción y de flujos de capital se hacen a una escala mundial.

Una primera respuesta en la que podemos pensar: El movimiento de los radicales contra la globalización es de hecho muy heterogéneo. El movimiento conservador se definen como anticapitalistas o anti reformistas; entre los violentos y los pacíficos. En conclusión: el movimiento es tan multifacético, como para poder articular un mensaje unívoco, desde Donald Trump hasta los que se escudan en el movimiento de Ayotzinapa tienen un común denominador, ir contra las Reformas y la globalización.

El factor que une el movimiento anti-globalización es el malestar frente a un mundo dominante Mac World, con las marcas empresariales de Nike, McDonalds o Coca Cola; en el que han sido eliminadas las diferencias y los contenidos; donde los supermercados, los cuartos de hotel, los grandes cruceros de automóviles, y así sucesivamente, que como en Katmand, Colonia, y el Cairo, se ven cada vez más iguales. Particularidades según la cultura o el país se disuelven cada vez más en favor de los patrones de consumo, que se unifican mundialmente. De la misma manera en que los idiomas de este mundo, se bajan al nivel del mal inglés de la New Economy; los ambientes de la vida en cada lugar se asemejan entre sí hasta llegar a parecerse a los interiores de los aeropuertos.

El origen del movimiento de los globalifóbicos está motivado más que políticamente, por lo cultural y lo subcultural. No dirige una guerra santa contra la cultura globalizada, no le contrapone a esta un principio básico unificado; sin un paquete de contramotivos, que parcialmente se orientan por culturas – desde los Aborígenes hasta los Zapatistas – cuyas existencias están amenazadas por el Mac World.

La globalización se caracteriza por la movilidad de capital, tecnologías, recursos económicos y humanos, pérdida del poder de los estados y de sus políticas y regulaciones, un gran desarrollo de las tecnologías de información, nuevas herramientas como el internet, redes de comunicación, celulares inteligentes, etc., creación de nuevos mercados, nuevas empresas se fusionan o se diluyen, unos bloques económicos se imponen sobre otros, se crean nuevos acuerdos comerciales de comercio.

La libertad económica y política enfrenta una de sus más duras batallas ante el anuncio de la creación de un frente radical que desea eliminar todas las reformas que se han hecho en México, movimiento encabezado por grupos
antisistema y sindicatos radicales que no quieren perder sus prebendas, cuidado la libertad está en peligro.

*Economista e investigador asociado de la FUNDEF

www.fundef.org.mx

www.jorgesancheztello.com

Twitter: @jorgeteilus