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Raúl Aarón Pozos Lanz

  • Raúl Aarón Pozos

En el centro de la transformación nacional

La celebración del Día del Maestro en este año 2016 es sin duda, muy diferente a las celebraciones de años anteriores. Por primera vez, las y los maestros están en el centro de la reforma más importante que ha tenido este país en los últimos 50 o 60 años. Hoy, los maestros son la piedra angular que sin duda representa el punto de inflexión en uno de los esfuerzos de mayor envergadura en la historia de nuestro país. Nunca antes se había intentado con éxito transformar los elementos, las variables y a los actores más importantes del educación en nuestro país.

El esfuerzo que encabeza el presidente Enrique Peña Nieto pasará a la historia sin duda como la administración que se atrevió a hacer los cambios para darle un nuevo rostro y un nuevo futuro a México. Y ello es así porque finalmente entendimos los mexicanos que sin una transformación radical de todo el proceso educativo, estaríamos condenados al fracaso como nación para enfrentar el futuro.

El reto ha dado inicio no solo con una modificación constitucional, sino que ya se ha avanzado un enorme tramo no solo en la legislación secundaria, sino que los que es aún más importante, la implementación de la política. Y se ha dado inicio con cambios en no solo uno de sus componentes sino en por lo menos dos que resultan muy relevantes para el proceso educativo.

El primero ha sido trabajar con las y los maestros del país. Sin duda la profesión de maestro en casi cualquier sociedad es una de las más prestigiadas y de mayor valor social que puede tener un colectivo político. Este reconocimiento de la educación y del papel primordial que juegan las y los profesores en el desarrollo de las sociedades, si bien desde hace tiempo es reconocido como tal, no fue sino hasta hace algunas pocas décadas cuando algunas economías asiáticas mostraron con una evidencia fehaciente, el impacto que puede tener en las naciones una política pública educativa decidida y comprometida con el futuro y que entiende el valor del personal docente para lograr sus objetivos. Las y los maestros son uno de los elementos más importes para el logro de resultados de la reforma y contar con su voluntad, inteligencia, experiencia y profesionalismo, es sin duda el mejor inicio del proceso de transformación.

No ha sido fácil la redefinición de su papel en la política educativa; no ha sido fácil establecer intereses mayores a los particulares o gremiales; no ha sido fácil recuperar el sentido original de compromiso con el desarrollo del país. De ahí que aún en algunos estados de la República, esos actores se resistan a la implementación de la reforma educativa.

Sin embargo, muchas otras maestras y maestros, han comprendido la enorme responsabilidad que tienen en sus manos y han iniciado cambios profundos en su ejercicio profesional. Han comprendido, como lo señaló recientemente durante el Foro Económico Mundial, Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía, que la reforma más transformadora en el mediano y largo plazo es la educativa. Y las y los profesores mexicanos ahora asumen con responsabilidad y compromiso ese reto.

Tiene razón el presidente Peña Nieto cuando reconoce la labor de los profesores, afirmando que su influencia trasciende las aulas y perpetúa en la vida de los alumnos. Estoy seguro que usted recuerda a alguna maestra o maestro que le cambió la vida y que le hizo tomar decisiones que sin su ejemplo o enseñanza no hubiera tomado. Pocas profesiones tienen ese impacto tanto a nivel individual como a nivel social. Las y los maestros cambian vidas de individuos y de naciones.

Por eso, en este 2016 la celebración del día del maestro no puede ser como la de años anteriores. En este año celebramos que el factor más importante para el cambio de la educación en nuestro país, está en los hechos, firmando un pacto con las y los niños de México, con las madres y los padres de familia que aún saben que la educación es el mejor medio de movilidad social; las y los maestros están firmando un pacto con toda la sociedad que desde siempre les ha asignado la enorme responsabilidad de encargarse de la educación y formación de las y los mexicanos del futuro. Este 2016, las y los maestros de México han iniciado el rescate de la educación en México y retomado el papel central que tienen en la construcción del futuro de México.