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Razón de Estado

  • Joaquín Narro Lobo

  • Joaquin R. Narro lobo
  • La recta final

Comenzó septiembre, se presentó el Cuarto Informe de Gobierno y con ello comenzó materialmente la recta final de la presente administración. Los próximos 15 meses serán tiempos para la definición política de los partidos políticos y de aquellos grupos que pretendan tener algún tipo de participación en las próximas elecciones. Probablemente para noviembre del próximo año las principales fuerzas políticas del país habrán definido sus estrategias para disputar las elecciones presidenciales, legislativas y locales, que configurarán el escenario para los próximos seis años y comenzarán la nominación de aquellas y aquellos que competirán para los distintos cargos que habrán de renovarse.

Al mismo tiempo, los partidos concretarán aquellas alianzas que le permitan aspirar a conquistar una mayor cantidad de votos y posiciones. De los nueve partidos políticos que hoy aparecen en el espectro político, resulta casi evidente que no todos contarán con candidato propio en la elección presidencial. De un análisis aún prematuro, pareciera que el PRI encabezará una coalición a la que se habrán de sumar el Partido Verde, Nueva Alianza y Encuentro Social. Si su juego es el de mantener el registro y consolidar su presencia regional; el Partido del Trabajo y Movimiento Ciudadano, respectivamente, buscarán pactar con alguno de los dos partidos de izquierda, donde el acuerdo pudiera beneficiar a Morena. Por lo que hace al PAN y al PRD, ambos partidos definirán su futuro a partir de lo que suceda en las elecciones del Estado de México, pero mi apuesta corre más hacia una participación de cada uno de ellos con sus propios candidatos.

Esta parada previa, la del Estado de México, será la última oportunidad que el calendario electoral y político permita a los partidos y a los actores redefinir sus estrategias de cara a las elecciones presidenciales, legislativas y locales de 2018. Una derrota para el Partido Revolucionario Institucional significará la estocada de muerte para los comicios presidenciales. La victoria, sin embargo, podría dar al tricolor el oxígeno que requiere no solo por lo que significaría como reserva estratégica de votos, sino sobre todo porque permitiría renovar el ánimo a los herederos de Plutarco Elías Calles. ¿Sirve al PAN o al PRD aliarse para dejar agonizando al PRI y allanar el camino a Andrés Manuel, o conviene más apostar de manera agresiva y en caso de ganar jugarse el resto con un candidato propio en 2018?

Cada partido político y el Gobierno federal tendrán que sacar las cuentas de lo que requieren para poder llegar de la mejor manera a las elecciones presidenciales de julio de 2018. En las sumas y restas unos tratarán de capitalizar lo que han trabajado en los últimos años y otros deberán buscar corregir aquellos yerros que los han puesto al borde del precipicio electoral. Inicia septiembre y con ello comienza la recta final en cuya meta se encuentra la Presidencia de la República y el poder por los próximos seis años.
* joaquin.narro@gmail.com     Twitter @JoaquinNarro