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Razón de Estado

  • Joaquín Narro Lobo

La grandeza de México

En varias ocasiones he escuchado la frase “México es más grande que sus problemas”. No podría estar más de acuerdo. Sí, la pobreza, la desigualdad, la marginación, la enfermedad, la corrupción, la impunidad, la tranza desmedida, el influyentismo, la ilegalidad, la ignorancia, el rezago, la contaminación, la deforestación, la inseguridad, la delincuencia, la falta de empleo, son todos grandes problemas que aquejan, desde hace muchos años, al país. Sin embargo, no encuentro en ninguno de ellos, incluso en la combinación de varios de ellos, más grandeza que la que todas las mañanas, todos los días y desde que tengo memoria, hallo en mi país.

México es grande por su historia, la de un país colonizado que en su mestizaje encontró la riqueza de varias razas, las cuales hoy conforman la mexicaneidad del siglo XXI. En su memoria como nación, grandes episodios nos permiten recordar de qué estamos hechos los mexicanos, pero sobre todo, de lo que, cuando queremos, podemos conseguir. Hemos sido, desde hace varios siglos, un pueblo que ha sabido sobreponerse a las derrotas y los abusos que desde fuera se han abalanzados como mortíferos ataques de jaurías sedientas de nuestra sangre. Hemos sido, siempre, un país que a la larga ha sabido salir avante.

Los mexicanos somos alegres, trabajadores, solidarios, leales, empeñados, pero sobre todo, somos profundamente orgullosos de ser mexicanos. Por eso no entiendo a quienes derraman la bilis de sus frustraciones hablando mal del país y descalificándonos como sociedad. No comprendo cómo, con todo lo que este país les ha dado, hay quienes prefieren señalar solo lo malo sin siquiera un ápice de voluntad para cambiar las cosas que tanto les molestan, que les incomodan como mexicanos. A veces pareciera que muchos de ellos hablan desde el resentimiento de no haber conseguido lo que alguna vez se propusieron, como si solo por ese hecho los demás fuéramos culpables de su derrota.

Hoy, que México atraviesa una de sus situaciones más complejas -debido principalmente a la justificada desconfianza en las autoridades y las instituciones, pero también a la absolutamente inaceptable falta de confianza en ellos mismos- es momento de voltear a ver lo grande que es México por su gente, su historia, sus paisajes, su gastronomía, sus tradiciones, sus pueblos indígenas, sus mujeres, sus contrastes, sus recursos naturales, sus jóvenes, su geografía, sus antepasados.

A nadie hace bien hablar mal de México, pero mucho menos creer que México es solo problemas sin solución. Hoy, que México está enfermo, la receta y el tratamiento es cerrar filas en torno a nuestro país. México podrá resolver sus problemas únicamente el día que quienes aquí vivimos seamos capaces de asumir los retos que la vida nos ha puesto, dejando de culpar por todo a todos los demás, menos a nosotros mismos, trabajando en equipo por causas comunes y no por intereses particulares. Como muchos han repetido desde hace varios años, México es más grande que sus problemas, y la grandeza de México somos todos.

joaquin.narro@gmail.com

Twitter @JoaquinNarro