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Razón de Estado

  • Joaquín Narro Lobo

  • Joaquín R. Narro Lobo
  • Las Morras

Hace unos días, cuatro jóvenes que viven en la Ciudad de México y que se identifican como “las Morras” publicaron en Youtube un video titulado “Las morras enfrentan a sus acosadores”, el cual, en tan solo nueve días, ha alcanzado más de 900 mil reproducciones. Al inicio del video, “las Morras” señalan: “somos cuatro morras que viven en la Ciudad de México. Como a muchas, todos los días nos acosan, nos gritan y nos ofenden en la calle. Quisimos salir a preguntarles a nuestros acosadores qué tienen que decirnos.”

La narrativa es sencilla. Dos de las jóvenes vestidas de negro caminan por las calles de la ciudad mientras las otras graban, de manera oculta, las actitudes y comentarios que a lo largo de su andar hacen quienes se encuentran en el camino. “Piropos” como “cachetonas”, “qué chulas tangas”, “mamacitas”, “¿en dónde es el entierro?”, “¡carajo, carajo, mira qué rico es lo rico!”, además de decenas de chiflidos, murmullos y un sujeto masturbándose, son algunos de los aspectos que se pueden observar en el video.

Más allá de lo grotesco de algunas imágenes y comentarios, el video llama a la reflexión sobre lo que es la Ciudad de México y su machista cultura callejera. Todos los días, millones de madres, esposas, novias, hermanas, amigas, hijas son víctimas de alguna forma de acoso callejero por parte de varones que no han terminado de entender que las mujeres no son objetos ni mucho menos personajes de una fantasía sexual, sino personas con iguales derechos que ellos.

Las Morras dicen que sus sospechas se hicieron realidad: sus acosadores no tenían nada que decir. Sin embargo, espero que los nuevos “mexiqueños” tengamos mucho qué decir –y hacer– sobre lo patético que resulta repetir un discurso plagado de conceptos libertarios e igualitarios, cuando en los hechos seguimos siendo tremendamente machistas, discriminantes y francamente retrógradas. Seguimos teniendo, con todo y los avances normativos, una cultura poco amigable y aún menos respetuosa cuando se trata de las mujeres.

Es necesario revisar en dónde estamos fallando y hacia dónde tenemos que caminar como sociedad. Evidentemente, desde las instituciones públicas se requiere trabajar en el diseño y difusión de campañas que promuevan la igualdad de derechos entre mujeres y hombres, pero también es necesario revalorizar el respeto a la dignidad como base para la construcción, desde ella misma, de una sociedad fuerte, justa y democrática. La tarea para erradicar el acoso callejero es responsabilidad de todos.

México, sus instituciones y su sociedad tenemos mucho que decirle a las Morras y a todas las mujeres que han sido víctimas de alguna clase de acoso callejero. Se los vamos a decir con palabras, pero también con hechos. Acabemos ya con cualquier forma de violencia en contra de las mujeres y comencemos a hacer conciencia sobre una nueva cultura en la que lo que nos defina sea el respeto por los demás y no los prejuicios, los estereotipos y los complejos.

joaquin.narro@gmail.com Twitter @JoaquinNarro