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Razón de Estado

  • Joaquín Narro Lobo

Joaquín R Narro Lobo

  • ¿Qué son los derechos humanos?

Si usted cuenta con un doctorado en Derechos Humanos y ha dedicado cuando menos las últimas dos décadas a la promoción y defensa de los mismos, pase a la siguiente columna de este diario de la Organización Editorial Mexicana. En caso contrario, lo invito a que se quede y a que, después de haber leído los próximos párrafos, haga una reflexión profunda sobre su dignidad como persona, la realidad por la que atraviesa nuestro país, el papel que la sociedad juega en la construcción de una vida democrática y el grado de entendimiento que sobre los derechos humanos hay entre nuestras autoridades.

Seguramente en muchas ocasiones ha escuchado hablar de los derechos humanos. En noticieros, pláticas de café, revistas y hasta en esta columna, el término se ha atravesado en su vida. Algunas veces habrá leído que tal o cual autoridad ha violado los derechos humanos de una persona por negarle atención médica, por torturarlo, por impedirle manifestar sus ideas o por detenerlo con uso excesivo de la fuerza. Todos los ejemplos anteriores efectivamente constituyen violaciones a los derechos humanos de las personas. Pero ¿qué son los derechos humanos?

De manera muy simple y sencilla, podemos decir que son aquellos derechos con los que cuenta una persona por este simple hecho – sin importar incluso si se encuentran expresamente establecidos en una ley o la edad, religión, orientación sexual, sexo, nacionalidad, origen étnico o cualquier otra característica de la persona– y ante los que toda autoridad tiene la obligación de abstenerse de restringirlos o limitarlos, pero también de crear las condiciones propicias para que la persona los pueda ejercer. Libertades como la de expresión, la religiosa, la de imprenta o la de asociación, así como diversos derechos entre los que se encuentran el de acceso a la salud, a la propiedad, los sexuales y reproductivos o los de acceso a la justicia, son todas y todos ejemplos de derechos humanos.

Un elemento fundamental para comprender la naturaleza de los derechos humanos es el de la dignidad humana. ¿Podría alguien decir que una persona vive con dignidad cuando no se le permite expresar sus ideas, profesar la religión de su preferencia o reunirse con otros para participar de la vida pública de su país? ¿Es posible imaginar que la dignidad existe aun cuando no se puede decidir sobre la sexualidad propia, o cuando no se tiene acceso a servicios de salud o a mecanismos imparciales de justicia? En ambos casos, la respuesta rotunda es no. Tan sencillo como lo hemos expuesto, así es la naturaleza de los derechos humanos.

Por eso extraña que algunas personas y bastantes autoridades no comprendan el sentido de los derechos humanos y su fundamento, la dignidad. Por eso sorprenden los constantes ataques a quienes, desde distintos lugares y en distintas condiciones, defendemos la dignidad de las personas. Por eso no se entiende la falta de voluntad de algunos que, pudiendo hacer algo para cambiar la realidad en que nos encontramos, decidan cerrar los ojos y prefieran imaginar un país distinto al que millones vivimos a diario. Por eso la necesidad de que entiendan, de una vez y para siempre, qué son los derechos humanos.
* joaquin.narro@gmail.com     Twitter  @JoaquinNarro