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Razón de Estado

  • Joaquín Narro Lobo

  • Joaquin R. Narro Lobo
  • Panorama electoral 2018 (II)

Los partidos Verde Ecologista de México, del Trabajo, Movimiento Ciudadano, Nueva Alianza y Encuentro Social pueden ser definitorios en la próxima elección presidencial. Ya sea por las alianzas que logren consolidar, o bien, por la resta de votos que de manera independiente hagan a otro partido, estos cinco institutos políticos jugarán un papel muy relevante en los comicios del próximo año. Por si solos ninguno de ellos podría hacerse de la presidencia de la República, pero cada voto que reciban cuenta igual que uno para el PRI, PAN, PRD o Morena.

El que prácticamente se da por descontado que competirá en alianza con el PRI es el Partido Verde. Así ha sido en las últimas elecciones y así pareciera que habrá de ser en las de 2018. A ambos les conviene. Para el PRI, una alianza con el Partido Verde representa entre cinco y siete por ciento de votación, cifra nada despreciable en el entorno que actualmente se vive. Para los verdes, la alianza significará la posibilidad de contar con más escaños en las Cámaras y llevar mano en la designación de candidatos en algunas entidades federativas. De alcanzar el triunfo, esto redundaría, incluso, en posiciones en el gabinete.

De Nueva Alianza y Encuentro Social, si el PRI selecciona a un buen perfil para enarbolar la candidatura, es posible que ambos partidos decidan sumarse a esa causa. En este caso, es probable que la alianza se centre en candidaturas en Congresos locales y ayuntamientos, así como escaños en la Cámara de Diputados. Una alianza de este tipo podría llegar a significar entre tres y cinco por ciento de la votación, así como en garantizar la subsistencia para estos dos partidos políticos de modesta convocatoria nacional.

Un partido del que nadie se puede sentir seguro es el Partido del Trabajo. En las elecciones de 2015 este partido estuvo en riesgo de perder su registro. Gracias a una elección extraordinaria en el Estado de Aguascalientes, así como a la interpretación que la autoridad jurisdiccional en materia electoral realizó, hoy pueden convertirse en pieza clave de una alianza con el PRD, Morena o incluso con el PRI. Pareciera que competir de manera independiente podría poner significar, ahora sí, su salida de la competencia electoral.

Finalmente, el partido que más incertidumbre genera por lo que decida hacer es Movimiento Ciudadano. Con el empuje que en 2015 lograron en el área metropolitana de Guadalajara, entre otros sitios del territorio nacional, este partido puede emprender la aventura de postular para presidente de la República a Enrique Alfaro, alcalde de Guadalajara y principal activo político del partido. La apuesta no sería para ganar la candidatura, sino para buscar desbancar al PRD como cuarta fuerza política. En caso contrario, pareciera que lo obvio sería una alianza con Morena o con el propio partido del sol azteca.

Queda mucho por venir y por ver. En este momento es imposible adelantar vísperas en uno u otro sentido. Como nunca antes, la moneda está en el aire y las del próximo año serán las elecciones más reñidas que jamás se hayan visto en nuestro país. Hasta aquí, por ahora, el panorama electoral 2018.
@JoaquinNarro

joaquin.narro@gmail.com