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Recopilaciones

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

Giralda es el nombre que recibe el campanario de la Catedral de Santa María de la Sede de la ciudad de Sevilla, en Andalucía, España. Los dos tercios inferiores de la torre corresponden al alminar de la antigua mezquita de la ciudad, de finales del siglo XII, en la época almohade, mientras que el tercio superior es una construcción sobrepuesta
en época cristiana para albergar las campanas. En su cúspide se halla una bola llamada tinaja sobre la cual se alza el Giraldillo, estatua que hace las funciones de veleta y que fue la escultura en bronce más grande del Renacimiento europeo y que por extensión vino a denominar a toda la torre, pues si bien el nombre originario que recibió al ser construida en 1568 fue Triunfo de la Fe Victoriosa, o sencillamente Fe, no pasó mucho tiempo en empezar a ser denominada Giralda (literalmente, “que gira”), posiblemente a finales de ese mismo siglo. Tal queda recogido en testimonios escritos como El viaje imaginario de Agustín de Rojas Villandandro o en el mismísimo El Quijote, de Miguel de Cervantes, que residió en la ciudad desde 1588. La torre empezó a llamarse, pues, Torre de la Giralda y lo que fue Giralda devino entonces en Giraldillo. Con sus 104.1 metros de altura (incluido el remate superior), fue durante siglos la torre más alta de España, así como una de las construcciones más elevadas y famosas de toda Europa (por comparación; la Torre de Pisa mide 55.8 metros y el Big Ben 96.3 metros). El 29 de diciembre de 1928 fue declarada Patrimonio Nacional y en 1987 integró la lista del Patrimonio de la Humanidad. Su arquitectura única y original de formas cuadrangulares exactas, adornada de torrecillas y pináculos, ha servido de inspiración a multitud de torres posteriores en Estados Unidos, Rusia, Polonia y otros países del mundo. Durante el periodo de dominación almohade, la ciudad de Sevilla se convirtió en la capital de la Península Ibérica, lo que trajo a la ciudad una actualización de sus infraestructuras procediéndose a la construcción de algunas grandes edificaciones. En este ámbito se comenzó el levantamiento de una nueva mezquita mayor en el solar que actualmente ocupa la catedral, de la que dependía el alminar. La construcción de esta nueva mezquita mayor, que reemplazaba a la existente en la Plaza del Salvador, se inició el año 1172 y en 1182 se pronunció el primer jutba (sermón de viernes) en la mezquita. Tenía orientación de norte a sur y su puerta principal correspondía a la actual Puerta del perdón que da entrada al Patio de los Naranjos, que formaba parte del recinto de la misma. El alzado exterior de la mezquita tenía influencias de la Mezquita de Córdoba, mientras que la estructura de su planta procedía del modelo de las mezquitas marroquíes de Marrakech y de Tinmal. Las obras de construcción del alminar de la mezquita se iniciaron en el año 1184 bajo la dirección del arquitecto Ahmad Ben Baso. Hasta el 1195 las obras tuvieron un carácter intermitente, recibiendo ese año el impulso definitivo con motivo de la victoria árabe sobre las fuerzas castellanas en la batalla de Alarcos, celebrada el día 19 de julio del año 1195, siendo el califa Abu Yaqub Yusuf. El alminar tenía una altura de 82 metros, siendo el edificio más alto de Europa en su tiempo. Según cuenta el cronista Ibn Sahib al-Salá, las obras se concluyeron el 10 de marzo de 1198, con la colocación de cuatro bolas de bronce dorado en el remate superior de la torre. Estas cuatro bolas o manzanas doradas se encontraban ensartadas en un vástago vertical. Esta composición recibe el nombre de Yamur en la cultura árabe y se ha utilizado, aunque no siempre, para coronar mezquitas.