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Recopilaciones

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

La negativa a un aficionado a dejarle acceder al recinto con su mascota, por el mal olor que generaba, provocó su enfado: “No volverán a ganar un título” El Benfica vive una situación similar en Europa desde la marcha del húngaro Bela Guttman: “No ganaréis una final europea en 100 años”. Aparentemente, William Sianis y Bela Guttman tienen pocas cosas en común. El primero era un tabernero anónimo de Chicago. El segundo, el entrenador que llevó al Benfica a tocar el cielo en 1961 y 1962. Uno estadounidense, otro húngaro. Pero ambos confluyen en algo: la efectividad de sus maldiciones. La de Sianis, por suerte para el equipo de béisbol de los Chicago Cubs tocó a su fin 71 años después, tras más de un siglo (108 años) persiguiendo las Series Mundiales. La del Benfica, con ocho derrotas a sus espaldas en las finales europeas, aún perdura. Tal vez su momento no esté tan lejos. El caso es que un día de 1945, el 6 de octubre concretamente, William Sianis, fanático seguidor de los Chicago Cubs, salió de su taberna rumbo al estadio Wrigley Field. No iba solo, Murphy le acompañaba. Sin embargo, cuando llegó a la entrada del recinto, a Murphy le denegaron el acceso. “No hay quien aguante su olor”, trató de justificar sin éxito el taquillero. La explicación desató la cólera de Sianis, para quien la compañía de Murphy, su cabra, su mascota, su amuleto, no era negociable. “Los Cubs no volverán a ganar un campeonato”, fue el enfurecido sortilegio que dejó como legado aquel tabernero de Chicago. Y los Cubs, sus Cubs, no solo no ganaron ningún campeonato sino que ni siquiera lograron llegar a la final hasta este año. Décadas, siete, de sequía y mofa de los rivales que hurgaron en esa historia de la cabra cada vez que el conjunto de Chicago mordía el polvo. Fueron 71 años en los que la maldición se hizo célebre en Estados Unidos. Anoche, en el Billy Goat Tavern, el bar que en su día regentó Sianis, la cerveza corrió sin mesura tras la victoria ante los Cleveland Indians (8-7) y el tercer título de la historia del equipo, el primero en 108 años. Había motivo. La maldición de la cabra ya era historia. Ahora son los Indians, que llevan 68 otoños suspirando por el título, los que rebuscan en su pasado por si alguien les hubiera lanzado un sortilegio. Por ese lado maldito, la historia de los Cubs conecta con la del Benfica portugués. Un día, después de ganar su segunda Copa de Europa consecutiva, su entrenador, Bela Guttman, crecido por los éxitos, decidió pedir un aumento de sueldo y se llevó una negativa como respuesta. Su cabreo debió ser similar al de William Sianis, solo que dos décadas después. “Sin mí, no ganaréis un título europeo en 100 años”, arrojó el técnico húngaro a la cara del entonces mejor equipo de Europa, en el que deslumbraba Eusebio. Y a día de hoy esa maldición sigue en pie. Por el camino, ocho finales europeas perdidas. Cinco de Copa de Europa -1963 vs Milán, 1965 vs Inter, 1968 vs Manchester United, 1988 vs PSV y 1990 vs Milán- y tres de Europa League / Copa de la UEFA -1983 vs Anderlecht, 2013 vs Chelsea y 2014 vs Sevilla-. El reloj sigue corriendo y aquel hechizo ya tiene 54 años. Los seguidores encarnados cruzan los dedos para que no lleguen a cumplirse los 100 años
escupidos por Guttman.