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Recopilaciones

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

El código morse, también conocido como alfabeto morse, es un sistema de representación de letras y números mediante señales emitidas de forma intermitente. Fue desarrollado por Alfred Vail mientras colaboraba en 1830 con Samuel Morse en la invención del telégrafo eléctrico. Vail creó un método según el cual cada letra o número era transmitido de forma individual con un código consistente en rayas y puntos, es decir, señales telegráficas que se diferencian en el tiempo de duración de la señal activa. La duración del punto es la mínima posible. Una raya tiene una duración de aproximadamente tres veces la del punto. Entre cada par de símbolos de una misma letra existe una ausencia de señal con duración aproximada a la de un punto. Entre las letras de una misma palabra, la ausencia es de aproximadamente tres puntos. Para la separación de palabras transmitidas el tiempo es de aproximadamente tres veces el de la raya. Morse reconoció la idoneidad de este sistema y lo patentó junto con el telégrafo eléctrico. Fue conocido como American Morse Code y fue utilizado en la primera transmisión por telégrafo. En sus comienzos, el alfabeto Morse se empleó en las líneas telegráficas mediante los tendidos de cable que se fueron instalando. Más tarde, se utilizó también en las transmisiones por radio, sobre todo en el mar y en el aire, hasta que surgieron las emisoras y los receptores de radiodifusión mediante voz. En la actualidad, el alfabeto Morse tiene aplicación casi exclusiva en el ámbito de los radioaficionados y Scouts, y aunque fue exigido frecuentemente su conocimiento para la obtención de la licencia de radio operador aficionado hasta el año 2005, posteriormente, los organismos que conceden esa licencia en todos los países están invitados a dispensar del examen de telegrafía a los candidatos. También se utiliza en la aviación instrumental para sintonizar las estaciones VOR, ILS y NDB. En las cartas de navegación está indicada la frecuencia junto con una señal Morse que sirve, mediante radio, para confirmar que ha sido sintonizada correctamente. El código morse es difícil de aprender por lo que, para facilitar su aprendizaje, se suele utilizar una regla mnemotécnica que permite aprendérselo mediante un código consistente en asignar a cada letra una palabra clave determinada, que comienza con la letra que se quiere recordar. Luego, basta con sustituir cada vocal de la palabra clave por un punto o una raya según la siguiente regla: La inicial de la palabra clave es la letra correspondiente. El número de vocales que contiene la palabra clave indica la longitud de la codificación en morse de dicha letra. Si la vocal es una O se sustituye por una raya (-)Si se trata de cualquier otra vocal se sustituye por un punto (·) Al sustituir, solo se tendrá en cuenta los puntos y rayas obtenidos hasta la totalidad de la longitud en morse. Samuel Finley Breese Morse fue un inventor y pintor estadounidense que, junto con su asociado Alfred Vail, inventó e instaló un sistema de telegrafía en Estados Unidos, el primero de su clase. Se trataba del telégrafo Morse, que permitía transmitir mensajes mediante pulsos eléctricos cifrados en el código Morse, también inventado por él. El 1 de enero de 1845, Morse y Vail inauguraron la primera línea telegráfica de Estados Unidos entre Washington y Baltimore, que utilizaba su sistema de telegrafía. Morse fue un líder en el movimiento anticatolicismo en  Estados Unidos y antiinmigrante de mediados del siglo 19. En 1836, se postuló infructuosamente como alcalde de Nueva York por el partido Nativista, recibiendo solo 1496 votos. Morse trabajó para unir a los protestantes contra las instituciones católicas (incluidas las escuelas), y quería prohibir la participación de los católicos de los cargos públicos, además de limitar la inmigración desde países católicos. En 1838 había perfeccionado ya su código de señales, que a base de puntos y rayas llegó a conocerse y usarse mundialmente como “Código Morse”. Intentó implantar líneas telegráficas primero en Estados Unidos y luego en Europa pero ambos intentos fracasaron. Por fin, Morse consiguió que el Congreso de su país aprobara un proyecto de ley para proporcionar 30 mil dólares designados a construir una línea telegráfica de 60 km. Varios meses después el proyecto fue aprobado, y la línea se extendería a lo largo de 37 millas entre Baltimore y Washington. Una demostración impresionante ocurrió el 1 de mayo de1844, cuando las noticias de la nominación en el Partido Whig de Henry Clay para Presidente, fue telegrafiada desde su Convención en Baltimore al Capitolio en Washington. El 24 de mayo de 1844, Morse transmitió el mensaje que se haría tan famoso: “Qué nos ha forjado Dios” (traducción literal) o también: “Lo que Dios ha creado”(“Whathath Godwrought”, una cita bíblica, Números 23:23) desde la cámara de la corte suprema en el sótano del Capitolio en Washington, D.C. a Baltimore, Maryland. A pesar de lo notable de su trabajo, Morse debió enfrentarse a la oposición de supersticiosos que culpaban a su invento de todos los males. Además, el invento estaba siendo desarrollado simultáneamente en otros países y por otros científicos, por lo que Morse se vio envuelto en largos litigios para obtener los derechos de su sistema. Estos derechos le fueron finalmente reconocidos en 1854 por la Corte Suprema de Estados Unidos. Con su invento, Morse ganó una gran fortuna con la que compró una extensa propiedad, y en sus últimos años se dedicó a hacer obras filantrópicas, aportando sumas considerables a escuelas como Vassar College y la Universidad de Yale además de otras asociaciones misioneras y de caridad. Morse falleció de neumonía el 2 de abril de 1872, a los 80 años, en su casa del número 5 de la Calle 22 Oeste de Nueva York, y fue sepultado en el Cementerio de Green-Wood, en Brooklyn.