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Recopilaciones

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

  • Carlos Durón García

Los menonitas son una rama pacifista y trinitaria del movimiento cristiano anabaptista, originado en el siglo XVI, como expresión radical de la Reforma. En 1523 Ulrico Zuinglio, exsacerdote católico, comenzó a reformar la iglesia de la ciudad suiza de Zúrich. Un grupo de sus discípulos, liderados por Conrad Grebel, Felipe Dipelatio y Felix Manz, pronto rechazaron que Zuinglio usara al Consejo de la ciudad para proceder con la reforma. Empezaron a estudiar la Biblia, y no encontraron en ella justificación para una “Iglesia del Estado”, sino que los cristianos eran una comunidad de creyentes, que libremente decidían seguir a Cristo, y que daban público testimonio de su fe por medio del bautismo de adultos. Esto significaba declarar sin validez el bautismo de niños. En enero de 1525, en Zollikon, un suburbio de Zúrich, los miembros del grupo decidieron bautizarse unos a otros. Al ser el bautismo de adultos una parte fundamental de su fe, casi inmediatamente se les empezó a llamar “anabaptistas” (rebautizadores) aunque el grupo prefería el nombre de Hermanos Suizos. El movimiento se extendió rápidamente por Europa, especialmente en los territorios del Sacro Imperio Romano Germánico. La situación se agravó para los anabaptistas cuando la Dieta imperial (legislatura) en 1526 ordenó que cada subdivisión política del imperio debía adoptar la religión del gobernante. Si el gobernante era católico, debían serlo sus súbditos. Si el gobernante era luterano, sus súbditos debían practicar la religión luterana (el principio llamado Cuius regio, eiusreligio), lo cual chocaba directamente con la concepción de los Hermanos, que creían en una comunidad formada por creyentes que libremente decidían su fe, sin intromisión de la autoridad civil en las cuestiones de fe. En 1529, a pesar de que los príncipes partidarios de la Reforma expresaron su célebre protesta (de donde viene el nombre “protestante”) rechazando cualquier cosa “contraria a Dios o a su Santa Palabra”, se pusieron de acuerdo con los católicos para perseguir a los anabaptistas. Así fue promulgada la ley imperial del 23 de abril de 1529 que ordenaba “quitar la vida a todo rebautizador o rebautizado, hombre o mujer, mayor o menor, y ejecutarlo según la naturaleza del caso y de la persona, por fuego, por espada o por otro medio en cualquier lugar donde fuere hallado”. Las medidas represivas se agudizaron después de la rebelión de los anabaptistas extremistas en Münster y, con el pretexto de aplastar el levantamiento protagonizado por éstos y sus ideas subversivas, se multiplicaron las ejecuciones de Hermanos a pesar de que ellos siempre fueron pacifistas y rechazaron las ideas y prácticas de los münsteranos. Menno Simons fue un sacerdote católico de Frisia (hoy Países Bajos) que escribió para denunciar los errores de los revolucionarios anabaptistas. Impresionado por la tragedia de Münster y convencido de que solamente con un testimonio de auténtico seguimiento a Jesucristo y de sometimiento a la autoridad de la Biblia era posible evitar que las personas fueran seducidas por nuevos errores, y para rechazar las de los príncipes y las jerarquías católicas y reformadas, decidió romper en 1536 con la Iglesia católica y unirse a los anabaptistas pacifistas. Menno desarrolló una exitosa labor pastoral en medio de la persecución. Participó en la organización de las congregaciones anabaptistas en Holanda, el norte de lo que hoy es Alemania y el noroeste de Polonia. Participó en numerosas polémicas con reformadores luteranos y calvinistas, con anabaptistas unitarios y con los partidarios de usar la violencia. Al interior de las propias congregaciones, las discusiones sobre la excomunión causaron rupturas. No le fue posible ponerse de acuerdo con las comunidades establecidas desde 1528 por los huterianos sobre la obligatoriedad o no para los cristianos de la comunidad de bienes. Las congregaciones unidas al movimiento que contaba con la activa participación organizativa de Menno lograron consolidarse, aunque muchas veces tuvieron que peregrinar huyendo de un lugar a otro. La influencia de Menno llegó a ser tan notoria, que sus adversarios comenzaron a llamarlas “menistas” o “menonitas”, a manera de insulto. Perseguidas sin cuartel en la Europa occidental, comunidades enteras de menonitas y otros anabaptistas se desplazaron forzadamente, estableciéndose en la Europa oriental, así como en Pensilvania en 1683, y durante el siglo XVIII, cuando, además surgió allí otra denominación anabaptista similar, la de “Hermanos en Cristo”.

Preguntas

-¿En qué panteón está enterrado Benito Juárez?

-¿Cuál es el océano más grande del mundo?

Respuestas anteriores

-R: Bucéfalo se llamaba el caballo
de Alejandro Magno.

-R: De angina de pecho murió Benito Juárez.

carlosdurongarcia@gmail.com