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Recopilaciones

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

El Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia fue fundado en 1898 en Minsk, cuando se reunieron en su primer congreso diversas organizaciones marxistas, o “Uniones de Lucha”, de San Petersburgo, Moscú, Kiev, Yekaterinoslav, además de la Unión General de Trabajadores Judíos de Lituania, Polonia y Rusia (el Bund).

A este congreso asistieron nueve delegados que aprobaron y publicaron un manifiesto fundacional.
FUNDACIÓN

La fundación de este partido fue preparada desde 1883 por el grupo Emancipación del Trabajo, creado por los primeros marxistas rusos, como Gueorgui Plejánov, quienes polemizaron con las demás tendencias revolucionarias que se oponían al zarismo y en particular con los llamados Voluntad del Pueblo o “populistas”.

Con el desarrollo del capitalismo en Rusia, la clase obrera se había convertido en una poderosa fuerza, y los marxistas consideraban que le correspondía encabezar la lucha revolucionaria de las masas, en lugar de propiciar atentados terroristas.

Igualmente, pensaban que la misión de los revolucionarios no consistía en impedir el desarrollo del capitalismo sino en “organizar la poderosa fuerza revolucionaria que engendra el desarrollo del capitalismo que es la clase obrera”.

Los marxistas pasaron entonces a organizar en varios lugares uniones de lucha por la emancipación de la clase obrera, que propiciaron la creación de sindicatos clandestinos de trabajadores y
dirigieron huelgas.
EL PRIMER CONGRESO

Al convocarse el Primer Congreso del POSDR ya los socialdemócratas incidían en la vida rusa y el Gobierno zarista los perseguía, al punto de que el dirigente de la Unión de Lucha de San Petersburgo, Lenin no pudo asistir la congreso por haber sido deportado a Siberia y el Comité Central formado en el congreso fue detenido poco después de su
constitución.

Debido a la represión y a que el naciente partido no se había dotado de un programa, por la falta de un amplio debate, el congreso no había logrado que en la realidad el partido se organizara y se dotara de una dirección y de una acción política unificada.

Surgieron divergencias sobre el papel de la socialdemocracia y un sector conocido como “economicista”, consideraba que el movimiento obrero debía centrarse en sus reivindicaciones económicas frente a los patronos, en tanto que otros sectores enfatizaban en el papel central de la lucha política obrera contra la autocracia zarista y la lucha por el socialismo.

Al regresar en 1900 Lenin de la deportación, contactó a varios grupos y líderes socialdemócratas que rechazaban el economicismo para proponerles la publicación de un periódico que pudiera articular la política del POSDR.
LA IMPORTANCIA DE LOS MEDIOS

Entre otros, Lenin llegó a un acuerdo con Plejánov, Axelrod y Vera Zasúlich, fundadores de Emancipación del Trabajo y en diciembre de 1900 fue publicado en otro país e introducido clandestinamente a Rusia el primer número de Iskra (La Chispa). Posteriormente imprentas clandestinas reimprimían números en ciudades rusas.

El periódico desempeñó un importante papel para agrupar y unificar los diferentes círculos de base y uniones socialdemócratas dispersas en Rusia, aunque “Rabócheie Dielo” (“La Causa Obrera”), dirigida por B. Krichevski y A. Martínov polemizó contra Iskra con un punto de vista economicista.

Entre 1901 y 1904, los socialdemócratas crecieron y se fortalecieron en Rusia, sobre la base del
ascenso del movimiento.

Tras la insurrección general y el triunfo de la Revolución de octubre de 1917, los bolcheviques en el poder realizaron el Séptimo Congreso del Partido 6 de marzo de 1918, que decidió transformarlo en Partido Comunista de Rusia (bolchevique) y aprobó el programa de revolucionario socialista
de Gobierno.

Este fue uno de los partidos fundadores de la Internacional Comunista en marzo de 1919. A partir de 1925 se denominó Partido Comunista de la Unión Soviética(bolchevique), desde 1952 Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) ilegalizado en 1991 y refundado como Partido Comunista de la Federación Rusa, legalizado en 1993.
LOS VENCIDOS

Los líderes mencheviques derrocados por la Revolución de octubre, o bien participaron directamente de la lucha contra el poder soviético o como Mártov o Plejánov asumieron una crítica literaria contra el nuevo Gobierno, pero rechazaron a las fuerzas contrarrevolucionarias.

Enviados al exilio bajo la dirección de Mártov publicaron “El mensajero socialista” y mantuvieron en el exterior el “Centro Menchevique”. Algunas formaciones socialdemócratas se reclaman hoy en Rusia herederas del menchevismo.