imagotipo

Recopilaciones

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

John Maynard Keynes, primer barón Keynes fue un economista británico, considerado como uno de los más influyentes del siglo XXI Sus ideas tuvieron una fuerte repercusión en las teorías y políticas económicas.
TEORÍAS

La principal novedad de su pensamiento radicaba en considerar que el sistema capitalista no tiende al pleno empleo ni al equilibrio de los factores productivos, sino hacia un equilibrio que solo de forma accidental coincidirá con el pleno empleo.

Keynes y sus seguidores de la posguerra destacaron no solo el carácter ascendente de la oferta agregada, en contraposición con la visión clásica, sino además la inestabilidad de la demanda agregada, proveniente de los shocks ocurridos en mercados privados, como consecuencia de los altibajos en la confianza de los inversores.

La principal conclusión de su análisis es una apuesta por la intervención pública directa en materia de gasto público, que permite cubrir la brecha o déficit de la demanda agregada. Está considerado también como uno de los fundadores de la macroeconomía moderna.
Keynes fue un personaje muy polifacético.
TRAYECTORIA

Además de ser un economista teórico que cambió la consideración de la macroeconomía en el siglo XX, desempeñó también múltiples puestos en el mundo económico, fue profesor en la Universidad de Cambridge desde 1908, editor del “Economic Journal” desde 1912, secretario de la Royal Economic Society, alto funcionario de la administración británica y negociador internacional en nombre de Inglaterra en diferentes ocasiones.

También trabajó en el sector empresarial, en la dirección de inversiones de una compañía de seguros y de asesor financiero del King’s College, del Banco de Inglaterra y del propio Gobierno británico. Dentro también del mundo de la economía, fue gran aficionado a la historia económica y biógrafo de grandes economistas.

Fuera del mundo económico, durante sus estudios en la Universidad de Cambridge se interesó por las matemáticas, estadística, filosofía, literatura y solo finalmente por la economía. Fue también director y principal accionista del Teatro de las Artes de Cambridge y mecenas del grupo de Bloomsbury, coleccionista de pintura moderna y bibliófilo de literatura científica. En 1906 fue nombrado funcionario público del Home Civil Service.

Fue destinado a la Indian Office, donde acumuló un profundo conocimiento del sistema financiero indio.
PUBLICACIONES

Producto de su estancia en este departamento escribió en 1913 “Moneda y finanzas” en la India. Después de considerar decepcionante su trabajo en esta oficina, en junio de 1908 renunció a su puesto para trabajar en la Universidad de Cambridge en teoría de probabilidades. En 1909 consiguió una plaza de profesor en la cátedra de Pigou de esta universidad. En 1911 fue nombrado editor de la revista económica “Economics Journal” y durante los años 1913-14 fue miembro de la Royal Commission on Indian Finance and Currency.

En 1916 comenzó a trabajar como consejero del Ministerio de Hacienda británico (HM Treasury). Entre sus responsabilidades se encontraba el diseño de los contratos crediticios entre el Reino Unido y sus aliados continentales durante la guerra, y los sistemas de adquisiciones exteriores.

En 1919, tras finalizar la Primera Guerra Mundial, formó parte de la delegación británica en la Conferencia de Paz de París, puesto del que dimitió ese mismo año por estar inconforme con el régimen abusivo de indemnizaciones y reparaciones que se imponían a Alemania. Sobre este tema escribió, en 1919, el libro “Las consecuencias económicas de la paz”, en el que anunciaba las implicaciones y consecuencias de las condiciones económicas impuestas a Alemania en el Tratado de Versalles. En 1919, regresó a la Universidad de Cambridge, pero compartía su tiempo entre sus estancias en el domicilio familiar de la calle Harvey en Cambridge y el 46 de Gordon Square en Londres, ciudad donde ejercía un intenso conjunto de actividades. Fue miembro de varios consejos de administración de empresas financieras y aseguradoras, dirigía el semanario “Nation and Athenaeum” y “Economic Journal” y participaba en el Consejo asesor económico del primer  ministro británico.
NEGOCIOS

Keynes también fue un inversor de éxito, logrando hacerse con una gran fortuna (después de afianzarse como economista, ya que en su juventud sufrió grandes pérdidas que debieron ser cubiertas por su padre). Durante el Crack del 29 casi queda en bancarrota, pero pudo recuperarse en poco tiempo. Se le considera un gran bibliófilo, en especial por lo que respecta a las ediciones originales de las obras de Isaac Newton.

Estaba interesado en la literatura en general y el drama en particular. Se constituyó en empresario del Teatro de Artes de Cambridge, labor en la que puso gran entusiasmo (cierto día que el portero estaba ausente se le pudo ver a él mismo cortando las entradas en el hall). Gracias a esto, la institución se convirtió durante un tiempo en el más importante escenario británico fuera de Londres.

En 1925 contrajo matrimonio con la bailarina rusa Lidia Lopokova. Bertrand Russell dijo de Keynes: “Es la mente más aguda y más clara que jamás conocí. Cuando discutía con él, sentía que mi vida pendía de un hilo y raramente terminaba sintiéndome algo muy diferente a un estúpido”. Otro conocido comentario que Keynes hizo a su mujer fue que había “encontrado a Dios en el tren de las 5:15 cuando recibía a Ludwig Wittgenstein, el protegido de Russell, para su estancia en Cambridge.