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Recopilaciones

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

La Casa de Moneda de México es un órgano descentralizado del Gobierno Federal mexicano, dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Es responsable de acuñar las monedas de curso legal en el país, conforme a las características y denominaciones que establezcan los decretos del Congreso de la Unión y a las órdenes de acuñación del Banco de México.
FUNDACIÓN

Fue fundada en 1535 y es la más antigua de América. La Casa de Moneda funcionó durante más de dos siglos por “asiento” o concesión a personas que adquirían los oficios de tesorero, ensayador, tallador, escribano, juez de balanza, alcalde y alguacil.

La ceca se limitaba a acuñar la moneda y entregarla a sus dueños después de deducir los correspondientes derechos de operación o “braceaje” y derechos de señoreaje.

Desde su fundación, la Casa de Moneda de México produjo piezas (como el real de a ocho) que, en reconocimiento a su calidad y buena ley o fino, traspasaron sus fronteras al ser usadas como medio de cambio en los siglos XVII, XVIII y XIX en diversas partes del mundo, como los reinos de Europa Occidental; Japón y China; y en Estados Unidos, donde se le conoció como “Spanish dollar”.
METAL MÁS USADO

El metal utilizado fue primordialmente la plata, producida por las minas mexicanas, aunque desde 1679 se acuñaron cantidades limitadas de oro. El cobre se utilizó en los años iniciales de la ceca, y después de 1814 en el contexto de la crisis provocada por la revolución de independencia. Las primeras monedas acuñadas fueron las de plata, conocidas como de “Carlos y Juana”, por el nombre de los monarcas, (Carlos I de España y su madre, Juana I de Castilla).

En el anverso de la moneda lleva un escudo con castillos y leones además de los nombres de los reyes y el reverso las Columnas de Hércules.

Estas monedas se acuñaron en dos series: la primera de ellas (1536 a 1542) lleva columnas sencillas y la segunda (1542 a 1572) lleva ondas marinas debajo de ellas.

En 1572 Felipe II de España introdujo la moneda que llevaba impresa una cruz y las armas del reino, que se mantuvo hasta la aparición en 1732 del tipo columnario que presentaba dos globos terráqueos sobre olas marinas, con una corona real encima, flanqueadas por las Columnas de Hércules, de donde tomaron su nombre.

Fueron sucedidas en 1773 por las monedas “de busto”, por tener el de los reyes de España en el anverso. El patrón de numeración era del sistema octal, por lo cual el peso de plata fue conocido como real de a 8; otras denominaciones tuvieron 4, 2, 1 y ½ real.

Las monedas de oro fueron de onzas, medias onzas y escudo de oro. A raíz de la independencia de México, la ceca pasó a llamarse por breve tiempo Imperial Casa de Moneda de México, y posteriormente Casa Nacional de Moneda.

Las cecas provinciales pasaron a ser subsidiarias de la de la ciudad de México. Al recuperase la producción minera, se crearon nuevas casas foráneas en Álamos, Culiacán, Chihuahua, Durango, Guadalupe y Calvo, Guanajuato, Guadalajara, Hermosillo, Tlalpan, Oaxaca, Real de Catorce, San Luis Potosí y Zacatecas. Por lo común funcionaban por concesión o arrendamiento a particulares, aunque los tipos y denominaciones fueron uniformes.
ARRENDAMIENTO A PRIVADOS

En 1847 el Gobierno arrendó la Casa de Moneda a una compañía inglesa, la Mac Kintosh Mint Company, que también arrendó en distintos momentos las cecas de Guanajuato, Zacatecas, y Guadalupe y Calvo (al sur de Chihuahua). Esta empresa adquirió maquinaria inglesa propulsada por vapor. La producción se trasladó a la Casa del Apartado (actual Museo Numismático Nacional), uniendo por tanto los procesos productivos en un solo establecimiento, llamado Casa de Moneda y Apartado de México. Entre 1847 y 1893 el gobierno abandonó la administración directa de la Casa de Moneda, entregándola por sucesivos arrendamientos a particulares.

Por un decreto del presidente Benito Juárez, la Casa de Moneda adoptó el 15 de marzo de 1861 la división del peso mexicano de acuerdo al sistema métrico decimal. En 1905 el lema de las monedas pasó a ser “Estados Unidos Mexicanos” que se conserva hasta el presente. También comenzó la práctica de colocar la efigie de personajes históricos, en este caso Miguel Hidalgo y Costilla, diseñada por Charles Pillet.

En 1910 a raíz del Centenario de la Independencia Mexicana se emitió la primera moneda conmemorativa, el llamado “peso de caballito” diseñada asimismo por Pillet.
LA REVOLUCIÓN MEXICANA

De 1910-1917 alteró el orden monetario. Las fuerzas en pugna emitieron sus propias monedas, generalmente de tosca factura, así como diversos billetes y vales. La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917 previno que hubiera un banco de emisión único, administrado por el Gobierno Federal, entre cuyas funciones estaría el establecimiento de casas de Moneda. Se prohibió a los Estados de la república emitir su propio circulante.

En consecuencia, en 1925 se creó el Banco de México, entre cuyas atribuciones estaba la de regular la circulación monetaria y la emisión de papel moneda, en forma única y exclusiva.

La introducción del dinero fiduciario en todos los países llevó en 1936 a la desvinculación de la moneda mexicana de su equivalencia directa con plata u oro. A partir de entonces se acuñaron piezas de bronce, latón y cuproníquel, manteniéndose la emisión de monedas de metales preciosos con fines conmemorativos.

En 1970 la Casa de Moneda se trasladó a una nueva sede en la calzada de Legaria, México D.F., donde funcionó hasta 1999. Actualmente las monedas se acuñan en una moderna planta construida en 1983, en San Luis Potosí.
ACTUALIDAD

La Casa de Moneda de México cuenta con avanzada tecnología para la fabricación de cospeles, monedas de cuño corriente y medallas conmemorativas en metales finos e industriales. Así como piezas personalizadas que se diseñan y fabrican de acuerdo a las especificaciones del cliente, estando al alcance del público en general. En los últimos años ha exportado monedas, a países como: Alemania, Argentina, Austria, Bahamas, Brasil, Canadá, Cuba, Ecuador, Egipto, España, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Inglaterra, Malasia, Marruecos, Nicaragua, Noruega, Perú, Portugal, Puerto Rico, Suecia, Suiza, Tailandia, Uruguay y Venezuela. Actualmente, los billetes son impresos en la Fábrica de Billetes del Banco de México Las estampillas, pasaportes, formularios oficiales, especies valoradas son impresas en los Talleres de Impresión de Estampillas y Valores, dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.