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Recopilaciones

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

  • Carlos Durón García

ALGUNAS ESTAFAS CÉLEBRES

1. La (dizque) venta de la Torre Eiffel: Victor Lustig se hizo famoso por haber vendido el monumento parisino; aprovechó que los medios publicaron los problemas de mantenimiento que el monumento tenía y este personaje se hizo pasar por un funcionario que debía vender toda la chatarra de la Torre Eiffel.

Buscó a posibles interesados, juntó adelantos (y sobornos) y después se escapó.

2. El maratonista-móvil. En 1904, durante los Juegos Olímpicos de Saint Louis, EU., Frederik Lorz fue un corredor de ese país que participó en el maratón.

Él fue el primero en cruzar la meta; sin embargo, su artimaña fue descubierta: corrió los primeros 12 kilómetros, pero luego se subió al coche de su entrenador y se bajó cerca de la meta para proclamarse el ganador. ¡Qué tal!

3. El “capitán” Köpenick. Hacerse pasar por alguien es algo muy común (acá en México hay varios que se hacen pasar por políticos) y ocurre desde hace muchísimo tiempo.

Chequen esto: en octubre de 1906, el zapatero alemán de 56 años, Wilhelm Voigt, se compró un viejo uniforme de capitán y reclutó a un pelotón en Köpenick, para conformar su nueva identidad, la de un militar de Prusia. Voight se dirigió a Berlín y ordenó la detención del alcalde y del tesorero municipal.

Se dictó una orden de sentencia de cuatro años de prisión para el suplantador, aunque posteriormente fue indultado y solo fueron dos años de cárcel.

4. El hombre de las ocho personalidades Su caso fue retomado en el cine por el mismísmo Steven Spielberg en la película “Atrápame si puedes”. Frank Abagnale suplantó ocho veces su identidad y cambió cheques falsos por 2.5 millones de dólares. Hoy en día (irónicamente) dirige una compañía financiera de consultas por fraudes. Toooing!!!.

5. La estafa Ponzi. Carlo Ponzi fue un timador que inventó el método de la “estafa piramidal”, la que consiste en buscar inversores que convenzan a más inversores y así, y así y así… (¿Les suena familiar?). Aquí, la inversión de los últimos, es la ganancia de los primeros. Él creó la empresa Securities Exchange Company, con la que prometía intereses del 50 por ciento en 90 días: una oferta a la que pequeños y grandes inversionistas no pudieron resistir.

OTROS DATOS CURIOSOS

Antonio López de Santa Anna fue un político y militar mexicano nacido en 1795 y fallecido en 1877. Fue presidente de su país en nada más y nada menos que once periodos distintos y lógicamente para conseguir esa proeza tuvo que cambiar de chaqueta varias veces y pactar con unos y los contrarios.

En cualquier caso, la parte de él que hoy nos ocupa es su pierna izquierda. En 1838, en una batalla contra el ejército francés en Veracruz, sufrió la amputación de la pierna por el fuego de artillería que el enemigo lanzó desde un barco. No se les escapará a ustedes, después de lo dicho en el primer párrafo, que Santa Anna era un animal político puro y una vez pasado el trance de la amputación violenta de la pierna, montó un espectáculo que hizo muy popular su extremidad y su nombre.

La pierna de Santa Anna fue paseada por la Ciudad de México y exhibida con gran regocijo de todos en una vitrina. Para el amputado aquello era una muestra de su entrega total y absoluta por su patria y así lo vieron también otros muchos.

Finalmente la pierna fue sepultada con todos los honores. No acaban aquí las historias de Santa Anna y sus piernas. En 1847, durante la guerra entre Estados Unidos y México, nuestro protagonista se vio sorprendido mientras comía por la Infantería de Illinois y escapó a caballo dejando su pierna artificial abandonada, que fue capturada y hoy se puede ver en el Museo Militar del Estado de Illinois.

IMPUESTOS

Decía Benjamín Franklin que en este mundo solo hay dos cosas seguras, la muerte y los impuestos. La primera es connatural al hombre, y la historia de los impuestos es también larga, ciertamente.

En cualquier caso, viendo lo que suponen en muchos casos los impuestos en la actualidad, el diezmo o el quinto del rey, de hace siglos, parecen casi buenas opciones. Como supondrán, el diezmo era una décima parte (10 por ciento) sobre el importe que se estaba fiscalizando y el quinto del rey el doble de ese porcentaje (20 por ciento).

Otra opción es ver todo esto como un préstamo que hacemos y que se nos devuelve en forma de servicios. Cuando se descubría un tesoro o se conseguía una importante cantidad, un quinto de lo obtenido era para el rey, por mucho que el riesgo y el trabajo nada tuviera que ver con él.

El origen de la idea se remonta siglos y siglos en la historia, lo que da la razón a Franklin, pero la expresión nació en el año 1504, cuando la Corona de Castilla estableció ese impuesto especialmente para el oro y la plata de América. Obtener préstamos, algunos de ellos de manera casi expres y continua, también era costumbre, pero aun así, junto con los préstamos había también este tipo de obligaciones.

En México existía un camino, conocido como la Ruta de la Plata, que iba desde la Real de Minas de Nuestra Señora de los Zacatecos hasta la ciudad de México. Por él viajaba la plata del quinto real a lomos de mulas, acompañadas por soldados para proteger el cargamento. Es decir, el rey podía perder sus impuestos no solo en el Atlántico, sino desde la puerta misma de la mina.

La ruta fue trazada en 1542 por Fray Sebastián de Aparicio, un gallego que emigró a México, se fijó en el negocio de transporte desde las minas y pensó que había una gran oportunidad, a pesar de tener que pagar su parte al Imperio.

No nos engañemos, supongamos una empresa dedicada a prestar dinero a la corona, empresas como esa también tienen que contribuir vía impuestos. Es más, empresas que ayudan a emprendedores en México en este momento, también los pagan, incluso cuando ayudan a crear nuevos contribuyentes.

Y es que se puede decir que nuestro hombre era un emprendedor gallego que ya en su madurez se haría monje franciscano. Este hombre llegó a acuerdos con los indígenas, en una ayuda mutua, para conseguir el éxito de su negocio, que no era otro que el transporte desde las minas hasta ciudad de México.

Las riquezas de América eran un puntal en Europa y todos conocemos las historias y aventuras derivadas del transporte de un lado al otro del Atlántico de esos metales preciosos, que llegan hasta nuestros días con las últimas peripecias en torno al navío Nuestra Señora de las Mercedes. Pero el viaje de la plata desde la mina hasta las arcas del rey en España comenzaba mucho antes y estaba cuajado de peligros.

Preguntas

-¿Qué países declararon la Guerra a Hitler cuando éste invadió Polonia?

-¿Qué gas provoca la risa?.

Respuestas anteriores

-R:El Océano Pacífico y el océano índico bañan las costas de Australia.

-R:El Usumacinta es el río más caudaloso de la República Mexicana.

carlosdurongarcia@gmail.com