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Recopilaciones

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

Un arcoíris, o arco iris, es un fenómeno óptico y meteorológico que consiste en la descomposición de la luz solar en el espectro visible continuo en el cielo, lo cual se produce por refracción cuando los rayos del sol atraviesan pequeñas gotas de agua contenidas en la atmósfera terrestre.
FORMACIÓN

Es un arco multicolor con el rojo hacia la parte exterior y el violeta hacia el interior. Menos frecuente es el arcoíris doble, el cual incluye un segundo arco más tenue con los colores invertidos, es decir, el rojo hacia el interior y el violeta hacia el exterior.

Si bien el arcoíris es un gradiente continuo de colores espectrales, se considera que estos pueden definirse en siete colores fundamentales: rojo, naranja, amarillo, verde, cian, azul y violeta, los cuales equivalen a los mencionados por el científico Isaac Newton en 1704 (rojo-naranja-amarillo-verde-azul-añil-violeta, respectivamente).

En el sistema RGB, que es un modelo de colores luz, corresponde a tres colores primarios, dos secundarios y dos terciarios. Hace más de tres siglos, Isaac Newton logró demostrar con ayuda de un prisma que la luz blanca del Sol contiene colores partiendo del rojo, a su vez pasando por el naranja, amarillo, por el verde, por el azul y añil hasta llegar al violeta.
NEWTON Y LA ÓPTICA

Esta separación de la luz en los colores que la conforman recibe el nombre de descomposición de la luz blanca.

El experimento de Newton no es difícil de reproducir, pues no es necesario contar con instrumental científico especial para llevarlo a cabo. Incluso hoy en día resulta ser uno de los más hermosos e instructivos para los principiantes estudiantes de óptica en educación básica, media y superior.

Se puede lograr con un prisma, el cual, al ser atravesado por un rayo de luz blanca del sol, hace que el rayo de luz solar se refracte y salga por el lado opuesto descompuesto en los siete colores ya mencionados. Pero muchos siglos antes de que naciera Newton la naturaleza ya había descompuesto la luz del Sol una y otra vez ante los ojos de nuestros antepasados. Algunas
veces, después de una llovizna; otras, una tormenta.

Lo cierto es que el arcoíris fue durante mucho tiempo un fenómeno tan asombroso como sobrecogedor. Tomado en ocasiones como portador de augurios, en otras como inspiración de leyenda, y siempre como una obra de arte, nunca ha dejado de parecer maravilloso al ser humano.

La teoría completa del arcoíris fue, sin embargo, anterior a Newton. Desarrollada primero por Antonius de Demini en 1611, fue retomada y refinada luego por René Descartes.

Posteriormente, la teoría moderna fue propuesta en forma inicial por Thomas Young y, más tarde elaborada en detalle por Richard Potter y George Biddell Airy.
MITOLOGÍA

Según el Antiguo Testamento, el arcoíris fue creado por Dios tras el Diluvio universal. En el relato bíblico, este aparecería como muestra de la voluntad divina y para recordar a los hombres la promesa hecha por el propio Dios a Noé de que jamás volvería a destruir la tierra con un diluvio.

Por este motivo también el arcoíris es el símbolo moderno del movimiento Noájida, ya que simboliza el pacto que Dios hizo con Noaj (Noé) y su descendencia para siempre, el cual tendría su máxima expresión en el cumplimiento de las siete leyes de los hijos de Noaj.

Otra antigua representación del arcoíris se da en la epopeya de Gilgamesh, donde el arcoíris es el “collar pedrería de la gran madre Ishtar” que levanta hacia el cielo como una promesa de que “nunca olvidará estos días de la gran inundación” que destruyó sus hijos. Para los griegos el arcoíris era una diosa mensajera entre el cielo y la tierra llamada Iris, hija de Taumante y la oceánide Electra.

Del mismo modo en cómo se presenta en el espectro visible, hay un gradiente continuo de colores, por lo que en realidad no son solo siete los colores sino miles o al menos cientos los que podrían percibirse; aunque estos siete colores permiten su mejor comprensión por simplificación del esquema.
El quinto color representa la gama del azul claro, mientras que el sexto color es el azul más oscuro; es por esto que tradicionalmente se llamó índigo o añil al azul oscuro y más antiguamente color turquí.

En torno al símbolo pacifista: La extensión de la preocupación por la paz en el mundo, ha llevado a la búsqueda de símbolos de carácter universal y ajenos a las principales culturas.

En Italia en 1961 se empezó a utilizar, la bandera con los colores del arcoíris y la palabra “pace” (paz en italiano).

El movimiento “pace di tuta i balconi” promueve colgar dichas banderas en los balcones como forma de adherirse al deseo de paz. Se calcula que en Milán se colgaron más de un millón de dichas banderas contra la Guerra de Irak.
ARCO IRIS DOBLES

No son muy comunes, pero de vez en cuando sí que se pueden ver. Se forman a partir del rayo del sol que entra en la mitad inferior de la gota para luego ser devuelto después de dar dos botes internos. Al hacerlo, los rayos de cruzan y salen de la gota en orden inverso, dando lugar a un arco iris con los siete colores, pero invertidos.

Éste segundo se ve más débil que el primero, pero se verá mejor que el tercero si en vez de dos botes internos se producen tres. El espacio que se ve entre arcos se llama ”Zona Oscura de Alejandro”

Los colores del arco iris son siete, y el primero color el arco iris es el rojo. Aparecen en este orden: Rojo, Naranja, Amarillo, Verde. El verde da paso a los llamados colores fríos. Azul, Añil, Violeta.