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Recopilaciones

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

Vivimos en una sociedad con nuevos valores, y acompañando a esta nueva forma de vida vienen nuevas preocupaciones, como los temas que involucran a nuestros niños y adolescentes. Algunos de estos problemas han existido desde siempre, pero a medida que se han buscado soluciones se han hecho más evidentes ante el público. Mientras que otras de estas preocupaciones surgieron como nuevas tendencias que la sociedad absorbió a un ritmo muy acelerado. Dale un vistazo a algunos de estos problemas que enfrentan los jóvenes de hoy.
LOS VILLANOS DE MODA

La mayoría de los problemas comienzan en el hogar, y desde la década de 1950 el número de familias de un solo padre ha aumentado de forma considerable. Actualmente, decenas de millones de padres solteros tienen la responsabilidad total por sus hijos. Educar a un niño ya resulta difícil en un hogar donde están presentes ambos padres, especialmente cuando existen problemas de índole económica. La situación se ve maximizada cuando toda la responsabilidad recae de un solo lado. Hubo una época en el cine donde prácticamente cada actriz y actor fue filmado fumando un cigarrillo. En aquel tiempo fumar estaba de moda, y como resultado, todo el mundo comenzó a hacerlo, incluidos los niños. Por fortuna la conciencia sobre los peligros del tabaco aumentó, y las imágenes que alentaban a fumar desaparecieron. Lamentablemente, no se puede decir lo mismo de las drogas y el alcohol. Estos vicios son los nuevos villanos que aparecen en los medios de comunicación todos los días. Las bebidas alcohólicas ofrecen un ejemplo de cómo era el cigarro, que era presentado como algo muy “cool”, y las estadísticas confirman esta afirmación, donde la edad promedio para el inicio en el consumo de alcohol es de tan solo 13.6 años. El comportamiento inmaduro se multiplica cuando se está bajo la influencia del alcohol. Los resultados son aquellos que vemos todos los días en la TV, con conductores muriendo en estado de ebriedad, deserción escolar, comportamiento antisocial y violento, y la lista continua.

Económicamente, un padre soltero es susceptible de aportar un ingreso menor al hogar. Esto se traduce en un menor número de oportunidades para satisfacer necesidades tan vitales como la alimentación y la educación, por ejemplo. Y el intento de satisfacer estas necesidades requiere de tiempo, mismo que se gasta lejos de los niños que precisan de la orientación y la influencia de los padres. Y en la ausencia de orientación de padres diligentes, los niños se vuelven susceptibles a entrar en los altos índices de deserción escolar, aumentan el riesgo de comportamientos sexuales peligrosos y los embarazos no deseados, incrementan sus posibilidades del abuso de drogas y alcohol, etc. Aunque existen excepciones, la mayoría de las veces se requiere de una familia completa para educar a un niño.
LA MAMÁ MÁS MALA…

A continuación se presentan dos reflexiones que ayudarán a la educación de los hijos: La mama más mala del mundo: Yo tuve la mama más mala de todo el mundo. Mientras que los niños no tenían qué desayunar, yo tenía que comer cereal, huevos y pan tostado. Cuando los demás tomaban refrescos gaseosos y dulces para el almuerzo, yo tenía que comer emparedado. Mi madre siempre insistía en saber dónde estábamos. Parecía que estábamos encarcelados. Tenía que saber quiénes eran nuestros amigos. Insistía en que si decíamos que íbamos a tardar una hora, solamente nos tardaríamos una hora. Me da vergüenza admitirlo, pero hasta tuvo el descaro de romper la ley contra el trabajo de los niños menores. Hizo que laváramos trastes, tendiéramos camas, y aprendiéramos a cocinar y muchas cosas igualmente crueles. Creo que se quedaba despierta en la noche pensando en las cosas que podría obligarnos a hacer. Siempre insistía en que dijéramos la verdad y solo la verdad. Para cuando llegamos a la adolescencia ya fue más sabia, y nuestras vidas se hicieron aún más miserables, se volvió posesiva. Nadie podía tocar el claxon para que saliéramos corriendo. Nos avergonzaba hasta el extremo, obligando a nuestros amigos a llegar a la puerta para preguntar por nosotros. Mi madre fue un completo fracaso. Ninguno de nosotros ha sido arrestado. Cada uno de mis hermanos ha servido a su patria, y ¿A QUIÉN DEBEMOS CULPAR DE NUESTRO TERRIBLE FUTURO? Tienen razón, a nuestra madre. Vean de todo lo que nos hemos perdido. Nunca hemos podido participar en una demostración y actos violentos y miles de cosas más que hicieron nuestros amigos. Ello nos hizo convertirnos en adultos educados y honestos. Usando esto como ejemplo, estoy tratando de educar a mis hijos de la misma manera. Verán, doy gracias a Dios por haberme dado “LA MAMÁ MÁS MALA DEL MUNDO”.