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Recopilaciones

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

Carlos Durón García

Un proceso de destitución (del inglés impeachment) designa una figura del derecho anglosajón (específicamente en Estados Unidos y Gran Bretaña), mediante el cual se puede procesar a un alto cargo público. El Parlamento o Congreso debe aprobar el procesamiento y posteriormente encargarse del juicio del acusado (normalmente en la Cámara alta). Una vez que un individuo ha sido objeto de un proceso de destitución tiene que hacer frente a la posibilidad de ser condenado por una votación del órgano legislativo, lo cual ocasiona su destitución e inhabilitación para funciones similares.

EL JUICIO POLÍTICO INGLÉS

Otras traducciones al español según el contexto más comunes son moción de censura, juicio político, impugnación, impedimento o acusación pública. El proceso de destitución tiene sus orígenes en el siglo XIV. Se instituyó para poder juzgar a los altos cargos de la Corona. La Cámara de los Comunes era la encargada de iniciar el proceso, aunque el juicio se llevaba a cabo en la Cámara de los Lores. El juicio político inglés acarreaba sanciones administrativas e incluso penales (si así lo juzgaban). Sin embargo, desde hace dos siglos no ha habido ningún impeachment en el Reino Unido. La evolución del régimen provocó que el Jefe de Estado perdiera parte de su poder, de modo que debe rendir cuentas ante el Parlamento. El último proceso de destitución que se llevó a cabo fue el de Henry Dundas en 1806. El Artículo Primero de la Constitución de Estados Unidos garantiza que los altos funcionarios puedan ser procesados por mandato de la Cámara de Representantes a causa de delitos graves, a excepción de los miembros del Legislativo (sin imposición de sanciones penales).

Presidentes juzgados

Al igual que en el modelo británico, una vez que el Congreso abre el proceso, es el Senado quien se encarga de llevar a cabo el juicio. Para condenar al acusado son necesarias las dos terceras partes de los votos de los senadores. Este eventual castigo consiste en la destitución del acusado y su inhabilitación para desempeñar otros cargos públicos. En Estados Unidos, de 14 procesos de destitución iniciados a nivel federal, solo cuatro acabaron con una resolución condenatoria.

Solo dos presidentes han sido juzgados mediante este procedimiento, Bill Clinton (1998-1999) y Andrew Johnson (1868), y los dos fueron absueltos. Richard Nixon interrumpió el proceso al dimitir de su cargo en 1974 tras la aprobación de su impeachment. Cualquier miembro de la Cámara de Representantes puede iniciar el proceso de impeachment, pero su propuesta tendrá que pasar por un comité legal, dirigido en la actualidad por el republicano Robert William “Bob” Goodlatte, quien hace unos años no apoyó la convocatoria para el juicio político contra Barack Obama, explica un nuevo artículo del portal Republic.

REVOCATORIA DEL MANDATO

De ser aprobada por el comité, la propuesta deberá obtener la aprobación de la Cámara de Representantes por mayoría simple de votos. Si esto sucede, el procedimiento pasará al Senado, donde necesitaría una mayoría de dos tercios. Actualmente, la mayoría en ambas cámaras del Congreso pertenece a los republicanos. Los procesos de destitución también se pueden hacer a nivel estatal, pero han sido bastante escasos. Por su parte El juicio político (también llamado acusación constitucional o acusación en juicio político) es un proceso de orden constitucional, cuya finalidad es hacer efectivo el principio de responsabilidad de los servidores o funcionarios públicos, particularmente de los más altos cargos o autoridades, tales como Jefes de Estado, Jefes de Gobierno, ministros, magistrados de los tribunales superiores de justicia.