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Recopilaciones

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

UNA BELLEZA ALEMANA

El paisaje cultural del Valle Superior del Medio Rin, también conocido como el Rin romántico, es un tramo de 65 kilómetros de longitud del valle del río Rin, entre las ciudades de Bingen am Rhein y Coblenza, en el estado federal de Renania-Palatinado, Alemania. Ha sido inscrita como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en junio de 2002 por ser un conjunto único que asocia un patrimonio geológico, histórico, cultural e industrial. Abarca un área protegida de 27 mil 250 ha y área de respeto de 34 mil 680 ha. Las rocas de este lugar son de tipo sedimentario, pertenecientes al periodo geológico devónico. Las rocas sufrieron un plegado considerable durante el periodo carbonífero. La garganta fue cavada en periodos geológicos más recientes, por el hundimiento de la falla renana. El río fluye por un cañón que alcanza en algunos lugares los 200 metros de profundidad, como a la altura del risco Lorelei. El valle goza de un microclima y alberga diferentes especies animales y vegetales que habitualmente no se encuentran en otros lugares de la región. Sus laderas han sido acondicionadas por medio de terrazas, en particular para cultivar la vid sobre las laderas expuestas al sur. El río constituyó una importante vía comercial de Europa central desde la época prehistórica y los hombres habitaron sus orillas desde muy temprano. Estas pequeñas ciudades cambiaron poco en el curso de la Historia, pues los lugares donde se ubicaban no se podían extender. Con el éxito del comercio aparecieron los primeros castillos fuertes y la región se convirtió en el corazón económico del Sacro Imperio Romano Germánico. Se vio directamente implicada en la Guerra de los Treinta Años, que ocasionó la destrucción de la inmensa mayoría de los castillos, que hoy son una de las principales atracciones de la región. Después de haber sido una de las fronteras del Primer Imperio Francés como la República Cisrenana, el valle pasó a Prusia en el siglo XIX y el valle fue asociado románticamente al esplendor de Alemania.
NATURALEZA Y HOMBRE

Esta parte del valle del Rin tiene una gran riqueza folclórica. Aquí se encuentra el legendario castillo que figura en la ópera El ocaso de los dioses. El festival anual del Rin en llamas propone una espectacular pirotecnia en Sankt Goaren, en septiembre y en Coblenza, en agosto. Las mejores vistas se encuentran desde alguno de los numerosos barcos alquilados para la ocasión. También se alza en la región el Burg Pfalzgrafenstein (el Pfalz); castillo aduanero sobre el islote rocoso Falkenau en medio del Rin, frente a la villa de Kaub. Este antiguo fuerte tiene una torre del homenaje pentagonal construida por el emperador Luis IV de Baviera. Alrededor de la torre, entre 1339 y 1342, se construyó la muralla defensiva hexagonal, de dos metros de altura y hasta 2.60 de grosor, rematada por un adarve techado. Modificaciones posteriores, realizadas entre 1607 y 1755, fueron las torretas de las esquinas, el bastión del cañón, apuntando aguas arriba y la característica cubierta barroca de la torre, con la que alcanza una altura de 36 metros. Adquirido por Prusia en 1866 y fue usado como puesto de señales para la navegación fluvial, en 1946 pasó a ser propiedad del estado de Renania-Palatinado y transformado en un museo. Las cataratas del Rin (en alemán Rheinfall) son el mayor salto de agua en la Europa central y se encuentran en el curso del Alto Rin, entre los municipios de Neuhausen am Rheinfall y Laufen-Uhwiesen, cerca de la ciudad de Schaffhausen, en el norte de Suiza, entre los cantones de Zurich y Schaffhausen. Tienen 150 metros de anchura y 23 m de altura. En los meses de invierno, el caudal medio es de 250 m³/s, mientras que en el verano, el caudal medio es de 700 m³/s. El caudal más alto jamás medido fue 1250 m³/s en 1965, y el más bajo, 95 m³/s en 1921. Los únicos peces que pueden remontar las cataratas son las anguilas, capaces de avanzar serpenteando a lo largo de las rocas. Las cataratas del Rin se formaron en la última era glacial, hace entre 14 mil y 17 mil años, por rocas resistentes a la erosión del estrechamiento del cauce. Los avances de la primera glaciación crearon las formas terrestres actuales hace aproximadamente 500 mil años. Hasta el final de la Glaciación illinoiense, hace aproximadamente 132 mil años, el Rin discurría hacia el oeste desde Schaffhausen pasando por Klettgau. Este primer cauce fue cubierto más tarde con grava.
CAMBIOS Y DESPLAZAMIENTOS

Hace unos 132 mil años, el curso del río cambió hacia el sur en Schaffhausen y formó un nuevo canal, que también se llenó de grava. Parte del actual Rin incluye este antiguo cauce. Durante la glaciación Würm, el Rin fue empujado hacia el sur a su curso actual, en un duro lecho de piedra caliza del Jurásico Superior. Como el río discurría tanto sobre la dura piedra caliza como sobre la fácilmente erosionable grava de glaciaciones anteriores, el salto de agua actual se formó hace entre 14 mil y 17 mil años.
La Rheinfallfelsen, una gran roca, es el remanente de la roca caliza original que flanqueaba el canal anterior. La roca se ha erosionado muy poco en los últimos años debido a que el Rin no transporta demasiado sedimento, ya que fluye suavemente por el rebosamiento del cercano lago de Constanza. La comunidad más cercana es Neuhausen am Rheinfall, donde los turistas pueden ver el castillo de Wörth (del siglo XII). Se puede hacer una excursión en barco por el Rin hasta las cataratas y la Rheinfallfelsen. También hay plataformas de observación con una vista espectacular de las cataratas construidas a ambos lados del Rin, a las que se llega a través de escaleras empinadas y estrechas. Las cataratas del Rin son de fácil acceso en coche, bicicleta y transporte público (estaciones de ferrocarril Bahnhof, Neuhausen Bad Bf del DB y Bahnstation del SBB, SchlossLaufen am Rheinfall). Los grandes aparcamientos de pago se encuentran en Neuhausen y Laufen. Las cataratas del Rin han impresionado a los turistas durante siglos. En el siglo XIX, el pintor William Turner hizo varios estudios y grandes pinturas de las cataratas, y el poeta lírico Eduard Mörike escribió de las cataratas: “¡Mantén tu corazón, oh, viajero, bien en manos poderosas! El mío casi ha descendido, temblando de placer. Inquietas masas atronadoras arrojadas a las masas, el oído y el ojo, ¿adónde pueden salvarse en ese alboroto?”.
PREGUNTAS:

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