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Recopilaciones

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

Carlos Durón García

El vals es un baile originario del Tirol, en Austria, y del Sur de Alemania que ejecutan las parejas con movimientos giratorios cadenciosos. Aunque se cree que surgió en el siglo XII, a mediados del siglo XVIII formó parte de la música de ópera y de ballet, lo que lo llevó a posicionarse como el baile de salón por excelencia, caracterizado por su elegancia y su compás ¾. En las variantes del vals, los elementos generalmente modificados fueron: el tempo y el estilo de baile. En 1814-1815, cuando, a raíz de la derrota de Napoleón Bonaparte se celebró el Congreso de Viena numerosos personajes de la realeza y política europea tuvieron la oportunidad de experimentar el vals. Eso le dio gran difusión por el mundo, aunque con algunos impedimentos en el inicio, pues se le consideraba un baile altamente inmoral porque por la cercanía corporal de las personas que lo bailaban, parecían abrazarse. En Francia fue donde primero se vencieron esas resistencias y se difundió rápidamente. En la década de los 1870, Johann Strauss (hijo) llevó el vals a Estados Unidos, donde ofreció diversos conciertos en la ciudad de Boston. El vals llegó a México entre 1810 y 1815. Fue aceptado rápidamente por la población mexicana, sin distinción de clases sociales. Consumada la independencia en 1821, la influencia de la música alemana y vienesa se hizo presente en México. Este baile se posicionó en un lugar muy especial para los mexicanos y fue recurrido muchas veces en reuniones y diversas tertulias familiares. Su éxito y difusión se dio por encima de las posturas políticas y las luchas civiles que dividieron al país, tanto porque el vals estaba de moda en el mundo, como porque su cadencia resultó del agrado de todos, especialmente de los compositores. Pronto comenzaron las obras mexicanas, con estilo propio. El músico Manuel M. Ponce (1882-1948), conocido como el fundador del nacionalismo musical mexicano, decía haber observado el alma indígena en el vals mexicano y el director de orquesta contemporáneo Carlos Esteva Loyola (1939), fundador de la Orquesta Clásica de México, afirma que el vals mexicano es más melancólico y lento que el vienés, pero eso no le quita su característica de vals. “Fue una revelación en la tierra de los valses llevar valses mexicanos”, dijo refiriéndose a la experiencia de ejecutarlos en Viena. A pesar de que los mexicanos también estuvieron expuestos a la música española y francesa hubo una preferencia marcada por la vienesa y alemana. El vals mexicano está arraigado con el espíritu popular. Desde el principio fue visto como una forma de identidad, imagen y personalidad propia que daba libertad, pues estaba profundamente opuesto contra la imagen opresora de la monarquía española, de la que el país se acaba de liberar. Posteriormente, en la década de los 1860s, la Intervención francesa y durante el Imperio de Maximiliano llegaron más valses, que acrecentaron el gusto por ellos. En un intento por hacer aún más marcada la nacionalización del vals, el compositor y médico Aniceto Ortega (1825-1875) creó un tipo de música al que denominó Vals-jarabe, que consiste en una mezcla entre el jarabe, el son y el vals mexicano. Su obra característica fue “Recuerdo de amistad”. El vals “Alejandra” es considerado la máxima creación del músico mazatleco Enrique Mora Andrade, compuesto a solicitud del joven Rafael Oropeza y dedicado a la joven Alejandra Ramírez Urrea, sobrina nieta de Ignacio Ramírez, “El Nigromante”. Alejandra nació en Mazatlán, Sinaloa, el 26 de junio de 1890, hija de Alejandro Ramírez y Elodia Urrea de Ramírez. Su educación fue esmerada y de finos modales. Desde muy chica destacó por su belleza y gustaba de frecuentar las veladas nocturnas de la plaza Machado y el teatro Rubio, hoy Ángela Peralta, donde era cortejada por infinidad de galanes. Ahí la conoció Rafael Oropeza durante una función ordinaria, quedando prendado de la belleza de la joven, entonces de 17 años. Tan enamorado quedó, que le pidió al músico Enrique Mora, le compusiera una canción. Una vez terminada, fue titulada como “Alejandra” y estrenada el 15 de julio de 1907 en la plazuela Machado, interpretada por la orquesta de Eligio Mora, remachando una serie de serenatas con las que Oropeza trataba de vencer la resistencia de Alejandra, quien previamente recibió una carta de Oropeza, pidiéndole no faltara esa noche a la plazuela. Una vez terminada la interpretación, el autor, Enrique Mora se acercó a la joven y le entregó el papel pautado donde sobresalía su nombre con letras oscuras y grandes, ella se levantó de su asiento y muy emocionada le agradeció el regalo, señalando que había sido una hermosa interpretación.

Preguntas

-¿Quién era el dios romano del mar?

-¿De quién era hijo el emperador Cuauhtémoc?

Respuestas

-R: República de Kiribati es el primer país en recibir el año nuevo.

-R: En Veracruz floreció la cultura totonaca.

carlosdurongarcia@gmail.com