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Recopilaciones

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

El Ejército de las Tres Garantías, también llamado Ejército Trigarante, fue un cuerpo militar existente entre 1820 y 1821 que estuvo encabezado por Agustín de Iturbide durante la Independencia de México. Desde el fusilamiento de José María Morelos (líder insurgente entre 1811 y 1815, sucesor de Hidalgo) el 22 de diciembre de 1815, las tropas insurgentes mexicanas se dispersaron por el Virreinato y sobrevino una lucha por el poder, que se convirtió en una guerra de guerrillas. Combatían Guadalupe Victoria en la sierra de (Veracruz) y Vicente Guerrero en las montañas de la Sierra Madre del Sur. Al ser relevado Félix María Calleja como virrey en septiembre de 1816, tomó el cargo el capitán general de Cuba, un marino: Juan Ruiz de Apodaca. Apodaca implementó una política distinta a la de sus predecesores Venegas y Calleja. Creó el indulto, que le fue concedido a la mayoría de los líderes insurgentes, como Nicolás Bravo e Ignacio López Rayón. Sólo se negaron a acogerse a esta política Pedro Moreno, Guerrero, Victoria, Andrés Quintana Roo y Leona Vicario. Gracias a esta política, la Nueva España vivió casi tranquilamente hasta finales de 1819.El 1 de enero de 1820 en Las Cabezas de San Juan (Andalucía, España) el coronel Rafael de Riego se levantó en armas, proclamando que el rey Fernando VII debía jurar la Constitución de Cádiz, que las Cortes Generales proclamaron en 1812. El 26 de mayo el intendente de la provincia de Veracruz, José Dávila, proclamó la Constitución de Cádiz. Apodaca hizo lo mismo en la capital el 31 de mayo, provocando con ello protestas y motines. En México esta noticia tomó por sorpresa a los novohispanos. Se temía que se suprimieran los privilegios del clero y del ejército, y que una nueva época liberal llegara al país. Los criollos, acaudillados por el inquisidor general Matías de Monteagudo y por Apodaca, se reunieron en la Iglesia de la Profesa, y ahí conspiraron y resolvieron separarse de España. Cuando Guerrero se enteró de la situación, intentó convencer al coronel José Gabriel de Armijo, comandante realista en el sur, de unirse a su movimiento. Armijo permaneció leal al Gobierno español. Guerrero intentó nuevamente persuadirlo a través de una carta fechada el 17 de agosto, que le fue enviada a Armijo con el coronel Carlos Moya. El 9 de noviembre renunció Armijo, comandante de las operaciones en el sur del país, por diferencias habidas con el virrey Apodaca, quien lo transfirió a Sevilla de inmediato. Guadalupe Victoria, por otra parte, se ocultaba en las cuevas de la sierra de Veracruz. De este modo, el frente permanecía tranquilo, pero la captura del líder guerrillero se antojaba casi imposible. Apodaca, por consejo de Monteagudo, nombró a Iturbide como reemplazo de Armijo, y el 16 de noviembre Iturbide salió de la Ciudad de México y estableció su cuartel general en Teloloapan. Llevaba consigo doce mil pesos oro. Las intenciones de Iturbide, antes de tomar el mando de lo que después se convertiría en el Ejército Trigarante, han sido tema de gran debate entre los historiadores de diferentes vertientes históricas. Mucha de la historia oficial ha afirmado siempre que Iturbide salió buscando cumplir las órdenes del Virrey Apodaca de destruir el remanente insurgente al mando de Guerrero. Sin embargo, evidencia epistolar recientemente descubierta por el historiador Jaime del Arenal Fenochio, en 2006, demuestra que Iturbide estaba en correspondencia con Guerrero desde el 26 de noviembre de 1820, y dicha carta hace referencia todavía a una anterior de Guerrero a Iturbide, donde Iturbide intenta persuadir a Guerrero de abandonar su causa en términos civilizados. Esto demuestra que Iturbide, incluso antes de ser puesto al mando de sus fuerzas militares, buscaba una conciliación con Guerrero para llevar a cabo su plan para la independencia de la Nueva España, desmintiendo la creencia de que solo buscó esta alianza una vez que fue derrotado. Iturbide inició su marcha hacia tierra caliente, donde militaban los restos
de la insurgencia.