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Recopilaciones | Carlos Durón García

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

Moro es un término de uso popular y coloquial, cuyo uso habitual puede o no tener connotaciones peyorativas dependiendo tanto del emisor como en el receptor, para designar sin distinción clara entre religión, etnia o cultura, a los naturales del noroeste de África o Magreb (expresión árabe que comprende todo el oeste de África al norte del Sahara: la actual Mauritania, Marruecos, Argelia, Túnez e incluso Libia), y también de forma genérica a cualquier musulmán, independientemente de su origen. En la actualidad mucha gente los llaman moros cuando son musulmanes. Utilizado por autores griegos y romanos para designar a los pueblos norteafricanos habitantes del antiguo reino de Mauritania y las antiguas provincias romanas de Mauritania Tingitana y Mauritania Cesariense; desde la Edad Media el término moros se ha venido empleando, incluso en la literatura culta, para designar a un conjunto impreciso de grupos humanos: tanto a los musulmanes españoles (andalusíes, enfrentados durante el extenso periodo histórico denominado Reconquista -siglos VIII al XV- a los reinos cristianos peninsulares), como a los bereberes, a los árabes o a los musulmanes de otras zonas (de forma intercambiable con otros términos hoy obsoletos, como sarraceno, agareno o ismaelita); incluso a los de raza negra (como Shakespeare en Otelo: el moro de Venecia, en un uso más propio de la Inglaterra isabelina) o a cualquier persona de tez oscura (como en el apodo del condotiero Ludovico Sforza, llamado Ludovico il Moro). Tierra de moros se denominaba al territorio dominado por los musulmanes, especialmente en la España musulmana medieval, pero también en cualquier otro lugar o tiempo, en un uso equivalente al concepto islámico de Dar al-Islam. El término moro no siempre se aplicaba de forma despectiva, sino que según el contexto se presentaba de forma positiva e incluso admirativa. Empleados en la etnografía de los siglos XVIII y XIX para designar genéricamente a las poblaciones del Magreb (con mayores o menores precisiones en cuanto a color de la piel -más o menos “moreno” u oscuro-, color y forma del pelo -más o menos negro y rizado-, índice cefálico u otras medidas antropométricas), la utilización de los términos moro o raza mora con este significado cayó en desuso con el avance de la ciencia y no tiene ninguna validez científica en la etnografía reciente. No obstante, sigue siendo de uso habitual y oficial (incluso estadístico) en la denominación de muy diversos grupos de población en una amplia zona del África Noroccidental, no sólo al norte del Sahara, sino también en Mauritania, Senegal, Malí y Níger. En otras partes del mundo muy alejadas, como Sri Lanka y Filipinas, el término moro se utiliza para designar a poblaciones de religión musulmana sin ninguna relación étnica con el Magreb. La palabra castellana “moro” procede de la latina maurus y esta a su vez de la griega máuros (negro o moreno), que designaban a los habitantes de la Mauritania antigua; aún hoy en griego moderno mávros-mávri es el adjetivo masculino-femenino para negro. No está claro si fue este uso como adjetivo el que originó la denominación del gentilicio o fue a la inversa. El significado etimológico de “oscuro” se reservó en castellano para la forma relacionada “moreno”, aunque se conservó en locuciones hechas como hierba mora (Solanumnigrum), cuya fruta es de color negro, para la propia fruta oscura de lamora, o para un tipo de pelaje equino (el negro con una mancha blanca en la frente y calzado en alguna pata). En el uso castellano, el vino moro es el no bautizado, es decir, el que no han mezclado con agua. También se utiliza coloquialmente la palabra morapio para referirse al vino, aunque el DRAE no recoge para esta palabra ninguna vinculación con moro, ni siquiera como despectivo, sino una única definición: la de vino oscuro, tinto; y a pesar de ello no la supone derivada del latín o el griego, sino del árabe andalusí *murabbí, y este del árabe clásico murabbà, electuario, por murabbab, hecho arrope. Tampoco hay relación etimológica de la palabra moro con las palabras morabito y almorávide, cuya sonoridad y campo semántico son, no obstante, cercanos. La primera se refiere a una especie de ermitaño musulmán y a su lugar de retiro. El DRAE refiere que su origen es del árabe clásico murbi, miembro de una rábida.

PREGUNTAS:

-¿Cuál era el nombre del papa Juán XXIII?

-¿En qué Olimpiadas ganó medalla de oro Joaquín Capilla?

Respuestas del anterior:

-R: En los Estado de México y Puebla se encuentra el volcán Popocatépetl

-R: En hebreo fue escrito el Antiguo Testamento.

carlosdurongarcia@gmail.com

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