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Recopilaciones / Carlos Durón García

  • Recopilaciones: Carlos Durón García

La Executive Order 6102 (Orden Ejecutiva 6102) fue un decreto firmado el 5 de abril de 1933 por el presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, que prohibía la acumulación privada de oro amonedado, en bruto, o en certificados por parte de los ciudadanos estadunidenses. Esta norma obligaba a los ciudadanos de Estados Unidos a entregar a la Reserva Federal todo el oro del que dispusieran, ya sea oro en monedas, en bruto, o en certificados; a cambio recibirían 20.67 dólares por cada onza troy (31.1 gramos) entregada. Los infractores de esta norma sufrirían multas de hasta 10 mil dólares o 10 años de prisión, o ambas penas en simultáneo. La fecha máxima de entrega era el 1 de mayo de 1933. La Executive Order 6102 excluía es pecíficamente a joyeros, artistas, dentistas, y otros individuos que utilizaran cantidades de oro en su trabajo permanente. La cantidad máxima de oro que podía conservar un ciudadano estadunidense era de 100 dólares en monedas de oro, un equivalente aproximado de cinco onzas troy de este metal precioso. Gracias a este decreto, el Gobierno federal dispuso de grandes cantidades de oro y pudo elevar el precio de este metal para transacciones al extranjero hasta el nivel de 35 dólares la onza troy. Esta modificación quedó oficializada en 1934, donde Estados Unidos (que aún utilizaban el patrón oro) elevaron el valor de intercambio del dólar por oro en 35 dólares por onza troy, lo cual explica la urgencia del Gobierno de Franklin D. Roosevelt en disponer de todo el oro físico que pudiera encontrarse en territorio de Estados Unidos y canjearlo obligatoriamente por dólares, como medio de estabilizar la moneda tras la “Gran Depresión”. Cabe recordar que conforme a las normas del patrón oro, el dólar estadunidense se mantenía convertible en esos años (es decir, el dinero fiduciario era intercambiable por oro físico). Este precio de 35 dólares por onza troy de oro continuó vigente hasta que en 1971 el Gobierno del presidente Richard Nixon declaró el fin de la convertibilidad en oro del dólar, estableciendo que el Gobierno de Estados Unidos cesaba sus canjes de dólares por oro, abandonando así definitivamente el patrón oro para las transacciones en el extranjero. Las limitaciones a la posesión de oro en Estados Unidos quedaron derogadas definitivamente en 1974 mediante una nueva ley promulgada por el presidente Gerald Ford, permitiendo a los particulares poseer oro en cantidades indeterminadas, ya sea en monedas, en bruto, o en certificados. La confiscación de oro de Roosevelt fue la versión ‘vintage’ de la flexibilización cuantitativa. En la actualidad los bancos centrales solo necesitan emitir dólares, euros o yenes, pero bajo las severas normas del patrón oro, eso no era posible. La Executive Order 6102 u Orden Ejecutiva 6102, por la cual se prohibía la posesión privada de oro físico de inversión a los ciudadanos estadunidenses, la firmó el 5 de abril de 1933 el presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt. El Gobierno quería contar de todo el oro físico disponible en territorio estadunidense para estabilizar al dólar tras la Gran Depresión. La orden es bien conocida entre los gold bugs estadunidenses y algunos incluso temen que algo similar pueda volver a repetirse y que el Gobierno pueda intentar quitarles el oro como parte de alguna solución de emergencia económica nacional. La Orden Ejecutiva 6102 obligaba a los ciudadanos a entregar a la Reserva Federal todo el oro físico del que dispusieran, ya fuera en forma de monedas, lingotes, o certificados y a cambio de cada onza troy depositada se les entregaba 20.67 dólares.